31/01/2008 El 65% de los jefes trabaja de 41 a 60 horas a la semana y seis de cada diez empleados trabajan las horas necesarias hasta que el trabajo esté hecho, según revela el estudio `El mundo del trabajo´ que elabora anualmente Randstad sobre las principales motivaciones de los trabajadores y sus jefes.
El informe explica que las demandas laborales han evolucionado mucho desde el año 2002 y han pasado de centrarse en el salario ofrecido por la empresa a basarse en la disposición de un horario flexible que el empleado pueda decidir en función de sus tareas. En 2007, el 26% de los directivos trabajó menos de 40 horas a la semana y el 65% lo hizo de 41 a 60 horas a la semana.
Según el estudio, tanto jefes como empleados tienen una actitud de estar en el trabajo `el tiempo que haga falta´, de forma que ocho de cada diez empleadores trabajan las horas necesarias hasta que el trabajo está finalmente realizado, cifra que se reduce a seis de cada diez en el cado de los trabajadores.
Para Randstad, esto se debe a la motivación de empleadores y empleados en cuanto a las posibilidades de promoción en la empresa, ya que sólo el 26% de los empleados busca un ascenso en la compañía para la que trabaja, mientras que el 31% de los directivos persigue un avance profesional.
Principales demandas de empleadores y empleadosSiete de cada diez quieren libertad de horario bajo la responsabilidad de que su trabajo esté terminado. Más de cinco de cada diez jefes y empleados querrían extender su tiempo libre por razones personales si lo necesitasen y alrededor del 50% aprecia la idea de semanas laborales de cuatro días.
Otro de los puntos que investiga el informe es el tipo de comunicación que prefieren los empleados. Para una comunicación normal o estándar acerca de las actividades de la organización, el 50% de los trabajadores (jefes y empleados) prefiere el e-mail. Una reunión de grupo es la segunda opción, en un 20% de las ocasiones, y sólo un 13% prefiere una reunión individual. Newsletters, boletines o llamadas de teléfono son las opciones menos deseadas.
Además, cuando la comunicación versa sobre cambios en la organización, las reglas cambian. Los directivos prefieren una reunión de grupo en un 48% de los casos y los profesionales lo hacen en un 40%. El segundo lugar lo ocupa el e-mail. La comunicación personal es el medio elegido cuando se trata de un mensaje importante.