31/01/2008 Entre el 50% y el 60% del total de las jornadas laborables perdidas está vinculado al estrés, según revela un nuevo informe elaborado por el Observatorio Europeo de Riesgos de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA).
Según el estudio, los principales riesgos psicosociales están relacionados con las nuevas formas de contratación laboral, la inseguridad en el puesto de trabajo, la intensificación del trabajo, una excesiva exigencia emocional, la violencia en el trabajo y un desequilibrio entre vida laboral y personal.
La EU-OSHA subraya que el estrés laboral es uno de los mayores problemas para la seguridad y la salud en el trabajo a los que se enfrenta Europa. Además, según la agencia, es probable que aumente el número de personas que sufren dolencias relacionadas con el estrés provocadas o agravadas por el trabajo. En 2005, el estrés ya afectaba al 22% de los trabajadores de la Unión Europea (UE). En este sentido, las investigaciones apuntan que entre el 50% y el 60% del total de las jornadas laborables perdidas está vinculado al estrés.
Uno de los factores que lo originan es la intensificación del trabajo. `Unos plazos estrictos, sumados a un ritmo elevado, hacen que un número cada vez mayor de trabajadores en la UE se vea sometido a una carga de trabajo elevada y una excesiva presión en el trabajo´, explica Jukka Takala, director de la Agencia Europea.
También el desequilibrio entre vida laboral y personal repercute en el nivel de estrés. `Con unas cargas de trabajo excesivas y unos horarios laborales inflexibles resulta más difícil lograr un equilibrio decente entre vida laboral y personal´, en particular para las mujeres, que a menudo siguen realizando un `doble turno´, primero en el trabajo y luego en el hogar.
Esto puede provocar, además de estrés, otros efectos negativos en la salud de las personas, `sobre todo cuando no existe la posibilidad de que los empleados ajusten las condiciones de trabajo a sus necesidades personales´. Así, más del 40% de los empleados de la UE que trabajaban muchas horas se sienten insatisfechos con el equilibrio entre su trabajo y su vida familiar.