31/01/2008 Esta es una de las conclusiones del informe `La Gestión de Personas en 2020´, elaborado por PricewaterhouseCoopers (PwC), que identifica tres posibles escenarios en los que variará la función de Recursos Humanos: el mundo azul, el mundo naranja y el mundo verde.
La dificultad para seleccionar al candidato idóneo para cubrir un puesto de trabajo, el envejecimiento de la mano de obra y el incremento de la movilidad laboral son los principales motivos que han llevado a PwC a indagar en el futuro de la gestión de personas. Para elaborar el estudio, la consultora ha entrevistado a casi 3.000 licenciados ingleses, estadounidenses y chinos.
El punto de partida del informe es que, durante la próxima década, las empresas se verán enmarcadas en un doble eje que les llevará a elegir entre individualismo versus colectivismo e integración versus fragmentación empresarial. A partir de una metodología, que ya utilizó la multinacional Shell para hacer previsiones durante la crisis de petróleo de Oriente Medio en 1973, PwC ha identificado tres mundos posible.
En el mundo azul, las empresas basadas en el modelo económico actual serán cada vez más grandes e independientes estableciendo sus propias decisiones sobre temas de responsabilidad social corporativa; en el mundo naranja, las empresas tenderán a escindirse y a trabajar como redes de colaboración con otras entidades más pequeñas, predominando la especialización; en el mundo verde, la responsabilidad social dominará la agenda corporativa y la sostenibilidad pasará a ser una clave de negocio.
Papel del director de Recursos Humanos
`Los tres escenarios comparten un denominador común: la generación de
profesionales que se está incorporando en la actualidad al mercado es más móvil y sus expectativas distintas de cara a su empleador. La empresa, y sobre todo la dirección de Recursos Humanos, debe ser capaz de adaptarse a su perfil´, asegura PwC. El mercado de trabajo está forzando al director de Recursos Humanos a cambiar a mayor velocidad que a otros altos directivos.
Mientras algunas multinacionales parecen inclinarse ya hacia el mundo azul, otras, como las del sector energético, por ejemplo, apuestan por el mundo verde. Tanto en esos casos como si la empresa apuesta por la opción naranja, la más radical, la gestión de los recursos humanos futura será diferente. Para PwC, la carrera profesional en el mundo azul será más larga que en el naranja, por lo que en un entorno capitalista, el primero, primará el rendimiento y la productividad mientras que en una economía de redes las empresas serán más personalistas.
En un escenario económico dominado por grandes empresas, el director general de Recursos Humanos será un cargo influyente en el comité y necesitará mayor conocimiento financiero para cuantificar el impacto del personal en la organización. Por su parte, a los jóvenes se vincularán a una categoría laboral con 16 años, se comprometerán a los 18 con una empresa y el 75% cree que trabajará en horario de oficina.
En el mundo verde, un 90% de los encuestados intentará trabajar en empresas con una responsabilidad corporativa clara. El consejero delegado de estas empresas dirigirá la estrategia de RRHH, trabajando directamente con el director de Recursos Humanos. Previsiblemente, el compromiso de los empleados con estas carreras será mayor y la
carrera profesional más larga.
El mundo naranja subcontratará la función de RRHH y es previsible que los profesionales se identifiquen con lo que saben hacer o con su red profesional, más que con una empresa concreta.
El informe concluye que `Recursos Humanos seguirá alineándose con la dirección, pero con una contribución mayor y más tangible a los objetivos corporativos concretos. Por eso, necesitará medir mejor su aportación a la cuenta de resultados´.