26/01/2009 La crisis económica comienza a mostrar sus efectos sobre el mercado de trabajo cuyo principal problema es el aumento del paro, algo que no ocurría desde la crisis de los años 1992-1994. En los últimos doce años, la cifra de desempleo en España había bajado considerablemente pasando de los 3,6 millones de parados existentes en 1996 a los 1,7 del segundo trimestre de 2007.
En el tercer trimestre de 2008, el total de parados en la economía española ascendía ya a 2.595.000 personas, situando la tasa de paro en el 11,4%. Además de analizar este crecimiento, la 33ª edición del Índice Laboral Manpower presentada hoy por el profesor Josep Oliver, catedrático en Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, explica las características del nuevo paro.
Entre el tercer trimestre de 2007 y el tercero de 2008, el total del paro en España aumentó en 804.000 individuos. Esta cifra se obtiene de la suma entre los 630.000 nuevos activos y la reducción de -174.000 puestos de trabajo. Dicho de otra forma, el aumento de los activos explica el 78,3% de todo el nuevo paro, mientras que la caída del empleo aporta el 21,7% restante.
Cambia la dinámica de paro entre hombres y mujeres
En cuanto al sexo de estos parados, en el tercer trimestre de 2007, un 45% del paro era masculino frente al 55% femenino. Un año después, aquel 45% ha pasado al 52,1%. Es decir, los hombres ahora parecen como el colectivo más castigado por el desempleo, mientras que las mujeres, que dominaban el paro hace un año, con más del 55% del desempleo, representan ahora escasamente el 42% del paro.
Por otro lado, cabe destacar que de los 804.000 nuevos parados, 538.000 proceden de mano de obra nativa mientras que la aportación de los inmigrantes es de 267.000.