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Ola de huelgas en todo el mundo contra el desempleo
Francia abrió la veda a las movilizaciones masivas
03/02/2009 El fuerte y rápido deterioro del empleo en todo el mundo está generando tensión social en países como Francia, Reino Unido o Japón, cuyos trabajadores ya han salido a la calle en defensa de sus puestos de trabajo. En España, los sindicatos mayoritarios también estudian organizar huelgas en Madrid y Barcelona.
Por su parte, los ingleses han iniciado movilizaciones contra la presencia de trabajadores procedentes de la Unión Europea. En torno a 1.200 trabajadores de las centrales nucleares de Sellafield y Heysham, en el noroeste de Inglaterra, se sumaron a una huelga de 24 horas en apoyo de la protesta que desde la semana pasada se desató en la refinería petrolera de Lindsey.
La protesta tiene su origen en la contratación de 400 trabajadores italianos y portugueses para llevar a cabo la construcción de un proyecto subcontratado por la petrolera Total a otra compañía, la italiana IREM. Los sindicatos locales afirman que los trabajadores británicos han sido vetados por IREM porque esta empresa ha preferido traerse trabajadores del extranjero.
Los franceses amenazan con una nueva movilización
En Francia, tras el éxito de la gran huelga y las manifestaciones de la semana pasada en todo el país, los sindicatos amenazan con una nueva movilización. Pero esperarán a que se produzca la intervención por radio y televisión este jueves del presidente francés Nicolas Sarkozy para pronunciarse sobre nuevas acciones. En el país galo, las reivindicaciones sindicales, contenidas en una plataforma común, se refieren a la defensa del empleo, del poder adquisitivo y de los servicios públicos.
En España, los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT de Cataluña convocarán conjuntamente en marzo una manifestación a favor del empleo y la protección social frente a la crisis. Mientras en Madrid ambas organizaciones sindicales se reunirán en los próximos días para concertar el calendario de movilizaciones.
Fuera de Europa, el rápido deterioro del empleo también amenaza la estabilidad social de Japón. Los malos resultados que han presentado muchas empresas en el cuarto trimestre de 2008 están generando importantes tensiones sociales. Esta inquietud por el futuro está provocando las primeras huelgas de trabajadores.