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Cobran fuerza las relaciones sentimentales en el trabajo
Un 50% reconoce que mantendría un noviazgo con un compañero
12/02/2009 Randstad, consultora de recursos humanos, ha realizado por segundo año consecutivo una encuesta a sus candidatos y un 50% reconoció que mantendría una relación sentimental con un compañero de trabajo si se diese el caso. Este porcentaje es considerablemente más alto que el 31% del año pasado.
Expertos de Randstad en relaciones interpersonales en el entorno laboral subrayan que el respeto a la intimidad y privacidad de los empleados es uno de los pilares en los que se sustentan las nuevas tendencias en política de recursos humanos. Así, las empresas interfieren cada vez menos en las relaciones personales que mantienen sus empleados, y cada vez queda más obsoleta la idea de que el puesto de trabajo dependa del estado civil del empleado.
Más tiempo en la oficina que en casa
Hoy en día, la prolongación de la jornada profesional hace que se pase más tiempo en la oficina que en casa. En viajes de negocios, comidas de empresas o celebraciones las relaciones se intensifican, lo que lleva, en ocasiones, a que se pase de compañero de trabajo a amigo y a pareja.
Eso sí, según los datos obtenidos por Randstad, todavía hay un 44% que afirma que nunca mantendría un relación sentimental con un compañero de trabajo. Del resto de participantes en la encuesta, un 7% se mostró a favor de tener una relación personal con un compañero, siempre y cuando no fuera con un superior. Por tanto, los datos obtenidos por Randstad apuntan que tanto candidatos como empresas se muestran cada vez más abiertos a las relaciones personales en el marco laboral.
Regla de oro: separar lo privado de lo profesional
No obstante, los expertos señalan que es necesario observar ciertas normas. La regla de oro es ser capaz de separar lo privado de lo profesional. Tratar equitativamente a la pareja, ser discreto en las manifestaciones de cariño y, sobre todo, diferenciar los problemas personales de los laborales.
Por otra parte, cuando existen relaciones sentimentales entre compañeros, los empresarios y superiores deben cuidar de que no se den situaciones que pueden ser consideradas de favoritismo o incluso de injusticia por otros empleados, lo que puede generar problemas en las relaciones puramente laborales y en último extremo puede repercutir en la productividad para la compañía.