17/02/2009 El gobierno chino estima que el número de inmigrantes internos desempleados que buscan trabajo puede llegar a los 26 millones, una cifra `gigantesca´, incluso para los estándares chinos, que supera la mitad de la población española.
Algunos de ellos llegaron a la capital china en pleno auge industrial desde el entorno rural. Ahora, la actual situación económica, según recoge `Usa Today´, está obligando al Gobierno de Pekín a buscar todas la vías posibles para reincorporarlos al mundo laboral y evitar `dramáticas´ consecuencias sociales.
Además, existe la preocupación de que el aumento del desempleo en el gigante asiático tense las relaciones con Estados Unidos, no sólo en el ámbito comercial sino también en el apoyo que busca EEUU para hacer frente al programa nuclear de Corea del Norte.
Incluso el estricto régimen comunista, que prohibe las protestas políticas, parece que está siendo más permisivo ante las manifestaciones de descontento público sobre el camino que está tomando la economía de China. Ésta ha retrocedido sustancialmente en los últimos meses a causa de la caída de la demanda de sus exportaciones, tanto de juguetes, como zapatos y otros productos, principalmente, en EEUU.
Además de evitar el colapso y deterioro de las grandes urbes, Wen Tiejun, economista y experto en zonas rurales de la Universidad Renmin de Pekín, considera que `esta es una oportunidad histórica para invertir en infraestructura rural. El gobierno debe actuar ahora´, afirmó. Por ello, se han puesto en marcha programas para ayudar a los agricultores y trabajadores migrantes a crear negocios en sus lugares de origen.