
17/02/2009 Los parados con experiencia y cualificación no están aceptando, por ahora, empleos de inferior categoría profesional y se mantienen a la espera de encontrar un puesto de trabajo que encaje con sus expectativas profesionales, según recoge un informe de Adecco.
Por el contrario, las personas menos cualificados se están viendo obligadas a aceptar cualquier puesto de trabajo, aunque no esté ligado a su anterior empleo o su sector y carezca de experiencia en ese terreno, llegando incluso a ofrecerse de `manera compulsiva´ para todo tipo de puestos de trabajo.
Según Adecco, la crisis está afectando en mayor medida a los colectivos de trabajadores menos preparados, si bien el paro también ha empezado a `arrastrar´ a profesionales cualificados y directivos, despedidos mediante expedientes de regulación de empleo (ERE) o a causa de reestructuraciones de plantilla.
Cambio de expectativas salariales
Estos, afirma la consultora, aún no se están viendo obligados a aceptar empleos por debajo de sus expectativas profesionales, salvo en casos muy concretos y situaciones muy apremiantes. Aunque se ha constatado que mientras antes intentaban optar a la franja de retribución salarial más elevada que correspondía a su puesto, ahora se contentarían con aceptar la franja salarial más baja.
Una explicación que justificaría el rechazo de los parados cualificados a aceptar empleos de inferior categoría profesional es la situación de frustración que podrían llegar a sentir a corto y medio plazo si realizaran tareas para las que están sobrecualificados.
Según Adecco, también es patente la aceptación de trabajos de menor cualificación en el caso de los recién titulados que, ante la crisis, están ocupando empleos no directamente relacionados con su formación.
La crisis duplica el número de demandas de empleo
La crisis ha duplicado el número de personas que acuden a Adecco en busca de una ocupación. Sólo en enero, en el portal de empleo de Adecco se inscribieron 45.000 personas, de las cuales un 70% se inscribieron en ofertas cuyos requisitos formativos son medios o bajos, provenientes principalmente del sector industrial y de servicios.
La compañía señala que en este tipo de puestos la competencia se hace muy agresiva, pues un trabajador con escasa cualificación se apunta a cualquier oferta de empleo cuando no consigue uno en su sector, de modo que finalmente todos compiten contra todos por el mismo puesto de trabajo.