
09/03/2009 Un informe llevado a cabo por la secretaría general de Empleo del Ministerio de Trabajo e Inmigración revela que el empleo femenino aumentó ligeramente para las mujeres mayores de 35 años y, de forma especial, entre las de 45 a 54 años (crecimientos de entre el 4,55% y el 4,95%) entre el cuarto trimestre de 2007 y el cuarto de 2008.
En general, la tasa de ocupación femenina el año pasado estuvo en el 55,7% para un total de ocho millones y medio de asalariadas, de una población activa de diez millones.
El informe asegura que la tasa de ocupación actual es 24 puntos superior a la que se registraba en 1994, cuando se empezaron a recopilar datos. El mayor crecimiento se ha visto entre las mujeres de 30 a 54 años. Mientras que en el cuarto trimestre de 1994 apenas absorbían el 32,2% del empleo, en el cuarto trimestre de 2008 suponen ya el 46,4%.
Más del 85% trabaja en el sector servicios
La mayoría de los trabajos que desempeñan mujeres se concentran en el sector servicios, donde trabajan 7.398.700, más del 85% de las ocupadas, y en una proporción muy por encima de los hombres. Le siguen la industria, con 759.200 mujeres, y, a gran distancia, la agricultura, con 218.800, y la construcción, con 139.400 trabajadoras.
Las mujeres suponen también el 53% de los asalariados del sector público, cuando eran el 43,2% al final de 1994, y el 43,3% de los asalariados del sector privado, 11,1 puntos porcentuales más que lo que las mujeres representaban en el empleo por esta situación profesional 14 años antes.
La brecha salarial aumenta
Las diferencias salariales por género han ido aumentando. La brecha es mayor en los contratos indefinidos (31,2%) y en el sector industrial (30,3%). En cambio, son menores en la construcción (12,8%) y en los contratos a tiempo completo (18,6%).
En cuanto a la incidencia del paro, en el último trimestre del 2008 había 1.519.000 mujeres en paro, más de la mitad entre 30 y 54 años. La incidencia es muy superior entre las más jóvenes (de 16 a 19 tienen una tasa del 47 6%) y menor entre las que superan los 55 años, cuya tasa de paro apenas alcanza el 10,5%.