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Diez claves para negociar el salario en época de crisis

Transparencia y flexibilidad son dos requisitos fundamentales

 
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14/07/2009 La adaptabilidad al cambio y una total transparencia son los requisitos fundamentales a la hora de iniciar negociaciones tanto por las empresas como por los trabajadores. Así lo asegura Hays, consultora dedicada a la selección de personal especializado, que ha realizado una serie de recomendaciones para los trabajadores a la hora de negociar el salario en la búsqueda de trabajo o mejorar las condiciones del mismo.

En la actual coyuntura, muchas empresas están postergando la decisión de aumentos salariales en su plantilla. Sin embargo, Hays considera que la meritocracia tiene que regular la relación laboral entre empleado y empresa y los aumentos salariales pueden ser un buen ejemplo de ello. Aunque reconoce que `se acabaron los aumentos salariales para todos y ha llegado el momento de ligarlo a la productividad´.

La consultora destaca que empleados y empleadores tienen que acostumbrarse a negociar sus salarios bajo un prisma de transparencia, objetividad e imparcialidad. `Los excelentes profesionales destacan en los momentos de crisis y es una buena oportunidad para fijar bases para el futuro´, asegura.

Por esta razón, Hays ha recopilado una serie de consejos para que todos los profesionales puedan realizar una buena negociación a la hora de tratar incrementos en sus honorarios y otras cuestiones referentes a su situación laboral:

1. Los trabajadores deben ser flexibles. Pero no rebajar las pretensiones económicas de forma genérica, ya que no todas las empresas están en crisis o la están sufriendo de la misma manera.

2. Tratar de negociar el paquete salarial reduciendo su jornada laboral por horas o por días. Para las empresas que en estos momentos tienen poco trabajo puede ser una fórmula adecuada para no despedir a nadie y al mismo tiempo el trabajador podrá disponer de más tiempo libre.

3. Proponer el teletrabajo. De esta manera, la empresa se garantiza el trabajo de una persona con plenas garantías (y el empleado así lo demostrará a su empresa para que no le quite este beneficio) y la empresa consigue reducir costes fijos (por ejemplo no necesitar pagar unos espacios de oficina tan grandes, menos luz, menos gasto energético, reduciendo el transporte, el alquiler de plazas de garaje…). Para el empleado asimismo, también supone una reducción de sus costes: tanto en tiempo de desplazamiento como en el gasto económico del transporte al trabajo todos los días y quizás le supone ahorro, por ejemplo en el cuidado de hijos pequeños al reducir horas de guardería o de un cuidador.

4. Proponer a las empresas excedencias para poder continuar la formación profesional o cuidado de familiares. Aunque por ley está recogido no siempre es fácil conciliar los intereses de ambas partes.

5. Cambiar los honorarios por servicios o prestaciones adicionales como ticket comida, guarderías, ayuda de libros… Este tipo de remuneración en especie beneficia a ambas partes: a la empresa, porque flexibiliza el gasto y tiene beneficios fiscales y para el empleado es interesante dado que tiene sus necesidades cubiertas, y al cotizar menos ingresos pagará menos impuestos.

6. Aumentar el porcentaje de retribución variable que es beneficiosa para ambas partes, ya que va a medir el éxito de cada persona. Por eso el empleado ha de ser muy consciente y realista con su mínimo necesario para vivir e incorporar “el resto” en la remuneración sobre éxito. Si el trabajador confía en su trabajo tanto como para arriesgar parte de su nómina, la compañía valorará ese esfuerzo y le compensará en base a eso que le ha ayudado a ganar (pensemos en el modelo de cooperativa).

7. Solicitar una rotación interna en otros países. Con un mismo paquete salarial se gana en calidad de vida y se aprenden otras culturas e idiomas.

8. Tener en mente los calendarios fiscales, impositivos y de liquidez de las empresas. Los empleados no suelen tener en cuenta que hay meses más onerosos que otros, e incluso que no todos los meses se cobra en base a lo facturado. Por tanto puede pensar en un modelo de retribución móvil en base al dinero de caja, en el que se garantice un mínimo consolidado, a cambio de tener un sobresueldo otros meses.

9. Negociar los paquetes salariales no de forma anual como hasta ahora, sino trimestral o semestralmente. En un momento tan delicado como el que se está viviendo, las empresas deben ser cautas a la hora de negociar tanto con sus proveedores como con su plantilla. Al acortar los periodos entre negociaciones, nos podemos beneficiar de un cambio a mejor de forma más rápida y evitando riesgos para las compañías.

10. Adaptación al cambio. Si gestionaste en tu contrato un determinado coche de empresa, viajar en business, o ir a una categoría de hoteles, no esperes a que la empresa lo reduzca, adelántate! Con ello tu empresa ahorrará costes que podrán invertir tanto en el funcionamiento de la compañía como en remanente de flujo de caja, y con esto seguro que habrá más dinero para todos.
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