25/08/2009 La vuelta de vacaciones puede convertirse en un verdadero trauma para algunos trabajadores. No es para menos si tenemos en cuenta que para casi la mitad de las personas es difícil volver al empleo: el 57% de los trabajadores reconoce que sufre el síndrome postvacacional.
Así se recoge en un estudio elaborado por Randstad, según el cual a la mayoría de personas le cuesta volver a su trabajo y estar al 100%. El perfil del afectado por este síndrome es el de una mujer, española, de entre 25 y 29 años y con estudios universitarios.
Curiosamente, las mujeres sufren más que los hombres este síndrome postvacacional. Ellas afirman sufrirlo en un 63% de ocasiones, frente al 51% de los varones. En general, son ellas las que más notan la vuelta a la rutina, cuando tienen que compatibilizar una vida laboral y personal intensa.
Los menores de 30 años, los que más lo sufren
Por edades, parece que el punto álgido para sufrir el síndrome postvacional está en la segunda etapa del desarrollo profesional: los profesionales de entre 25 y 29 años son a los que más cuesta volver a la rutina, así lo afirma un 65% de los encuestados.
Asimismo, a mayor nivel educativo, más dificultad para regresar a la rutina. En cuanto a nacionalidad, destaca que los españoles parecen tener más dificultades para regresar a su empleo que los extranjeros: un 60% de españoles reconoce haber sufrido en alguna ocasión el síndrome postvacacional frente al 46% de los extranjeros.
Para casi la mitad de los consultados, los síntomas desaparecen en pocos días. En todos los grupos, la mayoría de los profesionales necesita tan sólo entre dos o tres días para recuperarse. En concreto, los porcentajes se reparten de la siguiente manera: un 21% dice que tiene síntomas un día; el 35% afirma que necesita dos o tres días para superarlo; un 29% admite que al menos necesita una semana y el 15% precisa de más de siete días para poder estar al 100%.
Consejos para superarlo
Randstad recomienda los siguientes consejos para que la vuelta al trabajo sea más llevadera:
Mentalidad positiva: Nada mejor que mantener una actitud positiva, esto ayudará a enfrentar mejor el estrés y las tensiones que surjan en el seno de nuestro trabajo. Hay que concentrarse en los pasos inmediatos a seguir y pensar que volvemos al trabajo con las pilas cargadas.
Planificar tareas y establecer un orden de importancia: Priorizar las tareas ayudará a establecer unas pautas de funcionamiento que regulen una posible depresión post-vacacional. Es importante no intentar abarcar todas las tareas pendientes a la vez, ni leer los correos electrónicos de golpe. Lo ideal es poder establecer un orden dentro de la planificación, abordando primero aquellas cosas que necesiten una respuesta inmediata. Por otro lado, si el día de la incorporación al trabajo es un lunes, la sensación de depresión puede ser mayor. Una buena idea es hacer la vuelta en un día diferente de la semana. Así el impacto psicológico que puede provocar la vuelta a la oficina será menor.
Aterrizaje: Es importante establecer tras la llegada una comunicación fluida con los compañeros. Para ello, una primera reunión informal con los colegas y equipo lograrán que tengamos una perspectiva rápida de lo que ha sucedido en nuestra ausencia y nos darán una idea de los asuntos urgentes a la hora de elaborar la agenda inmediata.
Intentar no volver de las vacaciones y trabajar al día siguiente: No alargar las vacaciones hasta el último minuto hará que no se empiece la jornada laboral sin descansar lo suficiente y combinando el estrés en el hogar con el laboral. Randstad aconseja volver de las vacaciones al menos dos o tres días antes de la incorporación al trabajo, para poder tener tiempo suficiente para descansar, organizar y planificarlo todo.
Comenzar a trabajar de forma progresiva: Estructurar de manera progresiva las responsabilidades también genera una sensación de control que contribuye al equilibrio. Una vez incorporados a nuestro puesto de trabajo es conveniente trabajar de manera gradual, teniendo en cuenta que nuestro rendimiento irá aumentando poco a poco.