
27/10/2009 Hoy se celebra el segundo día de paro convocado por los sindicatos de tripulantes de cabina Sitcpla y CTA, lo que ha obligado a Iberia a cancelar un total de 210 vuelos. Pero la historia no acaba aquí, ya que los sindicatos volverán a reclamar una subida salarial secundando otra huelga los próximos días 10 y 11 de noviembre.
Por su parte, Iberia ha defendido la congelación salarial de sus tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) con la publicación del sueldo medio de este colectivo, cuyas condiciones de trabajo están "fuera de mercado". Sin embargo, estos recuerdan que la imposibilidad de conciliar su vida familiar con el trabajo vale mucho más de lo que cobran.
"El colectivo de TCP de Iberia es el que más fuera de mercado está y el que tiene las mayores retribuciones en relación con sus homólogos en las compañías con las que compite Iberia, una media de 50.000 euros al año", explica en un comunicado la compañía.
Siguiendo el ejemplo de Iberia
Fuera de España, unos 14.000 tripulantes de cabina de British Airways están estudiando la posibilidad de realizar paros para protestar en contra de los nuevos contratos que la aerolínea británica quiere imponer a sus trabajadores.
Los TCP están convocados por el sindicato Unite a votar si toman o no medidas de presión. El diario `The Guardian´ recuerda que la aerolínea británica ha estado negociando con Unite durante varios meses sus planes de recorte de costes, teniendo en cuenta que el pasado ejercicio fiscal lo cerró con una pérdidas récord de 401 millones de libras (436 millones de euros).
Además, hace un par de semanas, British Airways anunció su plan de recorte de personal, con 1.700 despidos, y la reducción de horas de trabajo a otros 3.000 empleados. Este movimiento ha "enfurecido" a Unite, que ha acusado a la aerolínea de estar tratando de "intimidar" a los trabajadores, explica el diario.
Díaz Ferrán debe casi cinco millones en nóminas
Otra aerolínea que anda revuelta es Air Comet, propiedad del presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán. Ayer cerca de 300 trabajadores se manifestaron ante la sede madrileña por el impago de hasta cinco meses de las nóminas, lo que supone una deuda que asciende a 4,7 millones de euros, según fuentes sindicales.
La concentración fue convocada por los sindicatos Sepla, USO, Stvala, CGT, CCOO y UGT, quienes aseguran en un comunicado conjunto: "no cobramos y la empresa no nos ofrece ningún proyecto viable de futuro", por lo que ante la "situación desesperada" los empleados exigirán soluciones.