
26/01/2010 La firma de recursos humanos Randstad ha identificado los principales sectores en generación de empleo, prestando especial atención a aquellos que comenzarán a emerger de la crisis o que incrementarán su peso en el total de la economía en 2010.
Al comenzar el año se pueden identificar tres situaciones en relación con el mercado laboral: los sectores que se han visto beneficiados por la crisis, aquellos que cuentan con las condiciones necesarias para salir de la recesión en los próximos meses y los que apuntan como posibles generadores de empleo a largo plazo.
Los pocos elegidos de la crisis
Un primer análisis macroeconómico indica que todos los sectores han visto reducido su número de efectivos laborales. En este entorno, el sector servicios ha sido el que menos profesionales ha perdido en el último año en valores relativos, reduciendo un 4% su volumen respecto al año anterior. Es aquí donde encontramos aquellos negocios que no sólo han resistido al descenso de la actividad económica, sino que se han reforzado en los últimos meses. Este ha sido el caso de los negocios de comida rápida, belleza y salud o marcas blancas.
Entre ellos despunta la actividad financiera, ya que la gestión y control del gasto ha aumentado su peso, algo lógico si se tiene en cuenta que la morosidad ha llegado al 5% en nuestra economía. Esta tendencia seguirá en los próximos meses ya que ajustar el gasto a los presupuestos iniciales seguirá siendo la prioridad económica para muchas compañías durante este 2010. Puestos de dirección de finanzas, como contables o controllers, seguirán manteniendo su peso en el mercado. Igualmente, todos aquellos puestos vinculados con la gestión del cobro, encargados de reducir la mencionada morosidad, son los que se encontrarán con mejores perspectivas profesionales en este campo.
Posicionados para salir de la crisis
Un segundo contexto lo viven aquellos que han sufrido la crisis pero que por su gran volumen ahora se preparan para afrontar la recuperación, como es el caso de la automoción, el sector de la energía o el turismo.
El sector turístico ha sido tradicionalmente uno de los principales motores de la economía española, como lo demuestra el hecho de que a pesar de la recesión da empleo a más de dos millones de personas. Sólo la hostelería tiene una repercusión en el PIB del 7% del total de la economía española, con una especial concentración en las zonas de Madrid, Cataluña, Baleares y las Islas Canarias, por lo que también son a priori las mejor posicionadas para afrontar el repunte de la crisis. A pesar del descenso en el número de visitantes y, por ende de pernoctaciones, el sector ha sabido adaptarse reduciendo los precios, por lo que 2009 ha experimentado una caída inferior a la de 2008 y todo apunta a que lo peor para este sector, ya ha pasado.
Estos datos se apoyan con el movimiento de pasajeros en el sector aeroportuario. Madrid es el décimo primer aeropuerto del mundo en movimiento de pasajeros y el cuarto en Europa. Además, los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Palma de Mallorca están entre los “Top 10” de Europa. Si bien el número de pasajeros se ha reducido en 2009 respecto a 2008, en el mes de noviembre se ha detectado un incremento del 1% en el tráfico aéreo, donde Barcelona destaca dentro del conjunto de países europeos con un aumento del 3,9%. Tan pronto como el turismo empiece a crecer, todo apunta a que el empleo aeroportuario comenzará de nuevo su ascenso.
La industria también puede promover nuevas oportunidades laborales. Dentro de ella, la actividad que parece estar mejor posicionada ante la crisis es el área de energía. De hecho, todo apunta a que ejercerá de motor de desarrollo económico, además de concienciar sobre el necesario cuidado del medio ambiente y del cambio climático. En plena crisis, las empresas energéticas sólo han reducido su negocio en un 4%, lo que ha modificado ligeramente sus planes de empleo. Aunque tradicionalmente han sido reclutadores de ingenieros y licenciados, los profesionales de Formación Profesional empiezan a ser cada vez más solicitados por las empresas.
Junto a esta apuesta por una economía sostenible y por el uso de las energías renovables, un sector que puede verse beneficiado es el de la automoción. A pesar de haber experimentado duramente la caída del consumo, ha recibido importantes inyecciones económicas, lo que le está ayudando a incrementar su demanda en los últimos meses y continuará haciéndolo durante este 2010.
Una nueva tendencia, los eco-empleos
En línea con esta nueva tendencia en España, Europa se ha marcado como reto utilizar energías más limpias y fomentar un consumo más eficiente de los recursos, así como mejorar y consolidar tecnología de última generación que degenere en una economía más competitiva frente a mercados emergentes. Los fabricantes del automóvil y la industria auxiliar, de la mano del sector energético, pretenden liderar la renovación de este sector. Un esfuerzo que también quiere trasladarse al consumo familiar.
Y aquí encontramos otro campo que parece estar en desarrollo: el químico. El sector químico es estratégico para la economía española por su peso en la industria y su carácter fuertemente exportador e innovador. Su vinculación con las energías renovables servirán para promover la implantación y mantenimiento de medidas de apoyo dentro del sector y sus consumidores finales.
En relación con él destacan los puestos de trabajo que generan la economía sostenible y la protección del medio ambiente, conocidos como “eco-empleos”. Se trata de los trabajos generados en distintos sectores y actividades económicas que reducen su impacto medioambiental. Conducen, en definitiva, a economías y empresas medioambiental, económica y socialmente sostenibles.
Y es que en los últimos años este tipo de empleos se han multiplicado en todos los sectores, desde la construcción hasta la agricultura o el transporte. Los trabajadores de cuello verde, green collar en inglés, han proliferado por dos motivos: la preocupación por el medio ambiente y el desarrollo tecnológico.
Servicios sociales, un claro yacimiento de empleo
Un tercer bloque lo conforman aquellos que, independientemente de la caída de la actividad empresarial, se presentan como yacimientos de empleo a largo plazo, lo que podría posicionarles como nuevos motores de la economía.
Cuando en 2007 se aprobó la ley de Dependencia, las previsiones apuntaban a un aumento intensivo en la generación de empleo de los perfiles vinculados a la atención de personas. A pesar de que la crisis ha incidido en la posible evolución de estas cifras, el envejecimiento de la población y la incorporación de la mujer al mercado laboral generan una necesidad cada vez mayor en la atención de personas. El aumento del paro ha hecho que parte de esta atención de personas sea realizada por los propios familiares, que en la actualidad se encuentran en el paro. Sin embargo, se trata de una situación temporal que cambiará a medida que se reduzcan las cifras del paro. De ahí que los profesionales del área sanitaria tengan un futuro alentador de cara a los próximos meses.
Esto se une al déficit de profesionales sanitarios que presenta nuestro país y que se centra principalmente en las figuras de los médicos y enfermeros. Actualmente, en España existe una carencia de personal sanitario, pero también nos enfrentamos a una falta de movilidad laboral y a la rigidez del sistema, una nueva realidad que hace que el mercado de trabajo se modifique y se flexibilice al respecto.
Otro campo que se encuentra en situación de desarrollo es el de la educación. Su peso en número de trabajadores ha aumentado y la previsión para los próximos años apunta a que continuará esta evolución positiva. No sólo se trata de efectivos ubicados en el área pública, sino cada vez más en la privada. Y es que la educación se posiciona como punto básico para salir de la crisis por dos motivos. En primer lugar, porque la formación se ha convertido en la principal alternativa de quienes se han quedado en desempleo. Esto, unido al aumento en la demanda de profesionales cada vez mejor cualificados y formados por parte de las empresas ha provocado un incremento considerable en las solicitudes en las matrículas de cursos y programas educativos. Tal es el caso de las matriculaciones universitarias, que para este curso crecieron un 10%.
En segundo lugar, reformar y mejorar los sistemas de educación continuos es uno de los pilares que se han formulado desde la Unión Europea para salir de la crisis y conseguir los objetivos marcados en materia de empleo para esta década, con un especial hincapié en la profesionalización, la formación continua y el reciclaje de los trabajadores, para conseguir ser más competitivos económicamente. Por este motivo, docentes y profesores con varios años de experiencia cuentan con grandes posibilidades de desarrollo profesional de aquí a los próximos años.
Una rama de actividad con un claro desarrollo, independiente a la crisis, son las actividades informáticas así como de investigación y desarrollo. Aquí una parte importante ha sido la evolución de las telecomunicaciones, que a día de hoy aportan el 4% del PIB español. El acceso a Internet desde los móviles, la comunicación entre máquinas o los ordenadores de banda ancha generarán un aumento en la demanda de los profesionales de esta área.
Por ultimo, dentro del sector servicios también destaca la rama del ocio. Independientemente de la crisis, hay un claro desarrollo de esta actividad, ya que la proliferación de las formas de ocio se están convirtiendo en un derecho social adoptado ya en los estatutos de las autonomías, que añade valor a los derechos ya consolidados y que trata de asegurar la gestión del tiempo libre por parte de las instituciones públicas. Este derecho supone invertir en nuevas formas de ocio, pero también asegurar las infraestructuras necesarias y el acceso a estas nuevas formas de ocio, lo que lleva aparejado una dotación presupuestaria, sin la que no es posible llevarlo a cabo.