24/03/2010 El estudio `Things bosses love to hear´, llevado a cabo por la revista AskMen, lanza las claves de aquellas acciones y sentencias que ayudarán a los empleados a aumentar su buena reputación en una empresa e, incluso, a ser mejor valorados por sus propios superiores.
Al hablar con el jefe, los empleados deben ser capaces de mostrarse profesionales, centrándose en la mejora del trabajo y de la propia compañía, y tratar de mantener la buena actitud y la sonrisa del jefe.
¿Qué quiere oir tu jefe?
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Ideas. El empleado tiene iniciativas y trata de poner en práctica ideas propias que permitan al jefe centrarse más en sus obligaciones.
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Economía. El trabajador afirma que ha encontrado nuevas fórmulas que permiten realizan el trabajo de manera más barata. Al directivo le gustará que el empleado encuentre opciones para reducir costes o ganar más dinero. Gracias a eso, seguro que no pasará desapercibido en la compañía.
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Manejo. Si el trabajador hace saber a su jefe que resolverá personalmente las situaciones importantes o difíciles, aumentará su buena reputación.
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Responsabilidad. “Tranquilo, dalo por hecho”. El empleado se autoasigna una labor y el superior sabrá que alguien se ocupa de ese trabajo concreto y estará tranquilo.
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Interés. En ocasiones, el trabajador, para solucionar un problema, deberá invertir más de diez minutos en buscar e investigar salidas. El directivo verá que intenta averiguar qué hacer sobre ello y el trabajador podrá demostrar que trabaja duro en la cuestión y logrará una solución.
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Proponer. Tras esas averiguaciones, el empleado cree que se puede hacer una cosa u otra y le consulta a su superior. Pedir esa opinión al jefe es necesaria, pero viene apoyada por la muestra de diferentes opciones.
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Rectificar. En alguna ocasión, el trabajador se puede equivocar y hacer algo mal. Lo importante en estos casos, es aceptarlo y actuar en consecuencia. Lo mejor es acercarse al jefe y contarle la situación, pero, de nuevo, apoyándose en un plan para arreglar la situación.
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Predisposición. No hay nada que le guste oir más a un directivo que “no hay problema” frente a aquellos subordinados que se quejan por cualquier cosa.
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Eficacia. Dar buenas noticias puede ser un punto importante a favor del trabajador, ya que es señal de que el trabajo previo se ha hecho bien.