
25/03/2010 Según el Indicador Laboral de Comunidades Autónomas (ILCA), que elaboran Adecco y el IESE, el descenso de la población activa es resultado del desaliento, del retorno de los inmigrantes a su país y la salida de los trabajadores españoles que traspasan la frontera en busca de oportunidades. Se prevee que en junio el volumen de parados superará los 4,4 millones y marcará un nuevo máximo en la historia económica española.
En total, la cifra de ocupados a cierre del mes de junio será inferior en 237.000 personas a la de junio de 2005, fecha en la que en España se contabilizaron casi 18,9 millones de personas trabajando. Esto conlleva, según Adecco, `que en cinco años la economía española no habrá sido capaz de crear ni un puesto de trabajo´.
Así, de los 287.400 empleos que se destruirán, 161.900 provendrán de jóvenes menores de 25 años y 125.500, de adultos. Estas cifras señalan que los más jóvenes llevan 15 trimestres perdiendo empleo y cuatro años reduciendo su nivel de ocupación.
El empleo continúa en contracción, las diferentes tasas de paro siguen subiendo, las autonomías analizadas tienen a más de una tercera parte de sus parados en tal situación desde hace más de doce meses y el número de personas activas ha decrecido. Esto ocurre por dos motivos. Por un lado, una parte de quienes pierden su empleo no inicia la búsqueda de otro y, por otro, personas que desearían trabajar no comienzan a buscar empleo.
De confirmarse esta previsión, la tasa de paro acumularía un incremento de 11,3 puntos desde junio de 2007. En cualquier caso, Adecco y el IESE precisan que si la población activa volviera a recuperar un ritmo de expansión similar al que tuvo hasta marzo de 2009, la tasa de desempleo podría llegar a alcanzar dos puntos más de lo indicado y situarse por encima del 21%.