
30/03/2010 La mayoría de los trabajadores y autónomos españoles no cuenta con planes privados de pensiones, como muestra el hecho de que sólo un 20% tenga contratado este producto financiero para complementar sus ingresos llegada la edad de jubilación, según el informe `Los planes de pensiones en España´ elaborado por el colectivo de Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha).
El estudio, realizado a partir de los últimos datos disponibles de IRPF correspondientes a 2007 y de la Encuesta de Población Activa (EPA), y que no incluye al País Vasco ni a Navarra, evidencia que hasta la fecha los españoles no se plantean las recomendaciones del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, de suscribir fondos privados de pensiones, con el fin de garantizarse una prestación complementaria a la que le corresponderá por el sistema público.
Así, el informe de Gestha revela que sólo 4,5 millones de españoles cuentan actualmente con estos productos de ahorro e inversión como complemento a la pensión pública. En total, las aportaciones a los planes de pensiones alcanzaron los 6.783 millones de euros anuales, con una media de apenas 1.500 euros por trabajador.
Los técnicos de Hacienda atribuyen esta circunstancia a la escasa capacidad de ahorro de los españoles, ya que la mayoría de ellos en edad de trabajar no cuenta con la seguridad laboral ni genera los ingresos suficientes para permitirse suscribir planes de pensiones. En la actualidad, un 58,8% de los asalariados, desempleados y autónomos percibe unos ingresos brutos inferiores a los 1.100 euros mensuales.
Soluciones de futuro
Gestha plantea tres soluciones a este problema histórico. En primer lugar, propone crear un sistema mixto de financiación, de modo que una parte proceda de las cotizaciones sociales, como sucede en la actualidad, y la otra de la recaudación de impuestos, lo que daría viabilidad y estabilidad al sistema y permitiría aumentar las cuantías de las pensiones mínimas, ya que en muchos casos los pensionistas están en el umbral de la pobreza.
En segundo lugar, para mejorar las pensiones sin perjudicar el déficit del Estado, propone recaudar cada año más de 38.000 millones de euros adicionales mejorando la eficacia del gasto público y reduciendo la economía sumergida a la medida de los países más avanzados de la Unión Europea.
Finalmente, como tercera medida los plantean que el retraso de la edad de jubilación sea voluntario, por considerar que debe ser el trabajador quien decida voluntariamente alargar su periodo laboral más allá de los 65 años, percibiendo sólo una parte de la pensión de jubilación.