12/05/2010 Aunque muchos ya se lo imaginaban, un estudio médico reciente les ha dado la razón. Las horas extras perjudican el corazón. Investigadores de la University College de Londres, en Reino Unido, aseguran que trabajar más horas de lo debido puede ser perjudicial al aumentar el riesgo de padecer problemas cardiovasculares.
Dicha investigación, publicada en la revista "European Heart Journal" se ha basado en los datos del estudio Whitehall II, realizado con más de 10.000 empleados públicos de la capital británica. Sus resultados destacan que quienes trabajaron al menos tres horas más en una jornada de siete horas diarias incrementaban en un 60% su riesgo de padecer un ataque cardiaco, angina de pecho o incluso de fallecer por una de estas causas.
Además, según la epidemióloga del Instituto Finlandés de Salud Ocupacional y autora de este hallazgo, Marianna Virtanen, esta relación entre horas extras y enfermedades coronarias es "independiente de una serie de factores de riesgo también analizados, tales como fumar, padecer sobrepeso o tener alto el colesterol".
Durante los 11,2 años de media seguimiento, Virtanen y su equipo detectaron hasta 369 casos mortales de enfermedad coronaria, infartos de miocardio o angina de pecho y comprobaron que los que pasaban más horas de los debido en su trabajo, siempre por encima de las tres horas extras, tenían una mayor tasa de riesgo.
Patrones de conducta
Los investigadores dicen que podría haber diferentes variables para explicar esta relación entre horas extras y problemas cardiacos, ya que normalmente hacer horas extras se asocia con patrones de conducta agresivos, competitivos, con altos niveles de tensión, angustia psicológica que puede derivar en depresión y ansiedad, y falta de descanso e insomnio.
Otras posibles explicaciones son que la presión arterial elevada está relacionada con el estrés laboral, si bien se oculta "porque no necesariamente aparecen durante las revisiones médicas", explica esta experta.
Es por ello por lo que los empleados que hacen más horas extras tienen más probabilidades de trabajar incluso estando enfermos, ignorando sus síntomas y resistiéndose a buscar ayuda médica.
El estudio comenzó en 1985 y reclutó a un total de 10.308 trabajadores de entre 35 y 55 años, si bien los datos utilizados en esta ocasión proceden de la tercera fase del mismo, entre 1991 y 1994, en la que se preguntaba por la horas que dedicaban diariamente a su trabajo. De este modo, la muestra analizada contó finalmente con 6.014 personas, 4.262 hombres y 1.752 mujeres, de entre 39 y 61 años, que fueron seguidos hasta el periodo de 2002-2004, la fase más reciente de la que se disponen datos clínicos.