
25/05/2010 Aún no se vislumbra el final de la crisis, pero este verano puede dar un respiro al mercado laboral y sus parados. Adecco prevé que el periodo estival marcará el mejor momento del año hasta ahora y que comparado con el verano pasado, presentará un escenario muy distinto. Mientras en el pasado periodo estival se registró la mayor caída de la contratación temporal en esta época, con un 30% menos de contratos que en el mismo periodo de 2008, este año las previsiones apuntan hacia un aumento del 10% con respecto al verano de 2009.
Adecco prevé firmar más de 125.000 contratos en toda España, que se concentrará especialmente en las zonas más turísticas del país, como Levante, Andalucía, Cataluña, Madrid y las islas.
Esta previsión vendría reforzada por el hecho de que en septiembre, el Indicador Laboral de Adecco-Iese prevé que haya 60.000 parados menos que en el primer trimestre de 2009, si bien supondrán 440.400 personas más que en el mismo periodo del año pasado.
Sectores con más oportunidades laborales
Tras dos años consecutivos en los que la crisis ha impedido que el verano fuera fuente de empleo, este año puede presentar oportunidades de empleo en sectores muy concretos de mano de obra intensiva como el turismo, la hostelería y call center, y que utilizarán el empleo temporal para satisfacer el aumento de la demanda puntual que este periodo del año produce.
Aún así, la temporada alta en el turismo se concentrará prácticamente a los meses de julio, agosto y mitad de septiembre, quedándose apenas sin demanda los meses de mayo, junio y octubre. Además, las previsiones se hacen aún más complicadas debido a las cancelaciones que está provocando la nube de humo del volcán islandés, generando una gran incertidumbre entre los turistas del norte de Europa, principales beneficiarios del turismo español.
Nuevos perfiles
Por otro lado, el año pasado, Adecco ya constató el cambio del perfil del trabajador del verano. A los jóvenes, el perfil tradicionalmente del verano, se les sumaban entre otros, las amas de casa, los inmigrantes, los mayores de 40 años y trabajadores con mayor formación.
Pero este año, a los más de cuatro millones de desempleados que había por aquel entonces, habrá que sumar el medio millón más registrados en las listas del paro, y tener en cuenta que ya son más del doble los parados de larga duración (1.163.000 de personas) que se acercan al momento de dejar de cobrar la prestación de desempleo, de los cuales 623.600 llevan más de dos años y ya no la cobran, un 65,3% más que el año pasado.
Además, el número de hogares con todos sus miembros activos en paro ha aumentado en 230.200 en los 12 últimos meses, según los últimos datos de la EPA, con lo que el número total de hogares en esta situación es de 1.298.500. De modo que para muchos hogares el verano será su esperanza.
Dentro de estos nuevos trabajadores veraniegos, las amas de casa están jugando un papel importante ya que en 2009 se incorporaron al mercado laboral cerca de 104.000 mujeres, para buscar un empleo, con el fin de aportar unos ingresos extras a la unidad familiar, afectada generalmente por la situación de desempleo de algunos de sus miembros.
Las personas mayores de 40 años, por su parte, uno de los grupos directamente afectados por los despidos masivos, también buscarán un trabajo, aunque sea de carácter eventual, para hacer frente a su situación en un momento en el que muchos de ellos no tienen ya derecho a la prestación por desempleo.
Otra diferencia importante con respecto a años anteriores es que mientras la contratación de inmigrantes en los meses de verano no representaba un incremento sustancial en este colectivo con respecto al resto de meses del año, ya que su prioridad era encontrar un empleo duradero que les otorgara cierta estabilidad en nuestro país, este año también optarán a todo aquello que consideren adecuado a sus posibilidades, dado que la falta de ingresos, como el resto de colectivos, les obligará a trabajar allí donde existan ofertas de trabajo.