NOTICIAS
Seguimos prefiriendo a hombres en los altos cargos de las empresas
Se percibe a los líderes como dominantes y competitivos, cualidades asociadas más a los hombres
28/05/2010 La división femenina de Forbes sondeó a través de la red social Facebook si los empleados preferían trabajar bajo las órdenes de un hombre o de una mujer. La amplia mayoría respondió a favor del liderazgo masculino.
Que los jefes varones sean mejor percebidos que las mujeres en sus puestos de trabajo no es sólo una anécdota. Ya en los años 50, la universidad americana de Northwestern analizó que dos de cada tres estadounidenses preferían un directivo hombre, mientras que el 25% afirmó que les era indiferente. Tan sólo un 5% de los participantes en estos primeros estudios optó por una jefa.
Estos datos han ido evolucionando con la propia sociedad, pero los trabajadores siguen firmes en esta decisión. En cifras más recientes publicadas por Gallup, a partir de 2006, el 34% de los hombres prefiere un jefe hombre mientras que el 10% prefería una jefa, mientras que el 40% de las mujeres prefiere un jefe hombre y el 26% prefiere una jefa.
Una de las explicaciones de estas preferencias viene respaldada por los estereotipos de género en cuanto a las posiciones de poder. Se percibe a los líderes como personas dominantes y competitivas que, a su vez, son cualidades que se atribuyen a los hombres más que a las mujeres.
Como resultado de estas apareciencias, muchas mujeres ejecutivas han adoptado rasgos masculinos de la personalidad. De todas formas, una mujer que se comporta de la misma manera que un hombre en el mismo cargo es peor valorada.
Para complicar aún más las cosas, las relaciones entre empleada mujer y jefa mujer suelen ser tradicionalmente complicadas, sobre todo en compañías con poca presencia femenina en los altos cargos. Además, las líderes en empresas dominadas por hombres no pueden convertirse en grupos de presión cómodos para la igualdad de género por miedo a que pudieran comprometer su propio éxito.