
07/06/2010 El Centro Sector Público-Sector Privado del IESE, dirigido por Xavier Vives, ha propuesto diez reformas necesarias para salir de la crisis. Estas reformas, según el IESE, “darán una señal al mercado internacional de que España es un país que hace los deberes, con capacidad de pago de la deuda, y en el que se puede invertir con confianza”.
Para Vives, "no hay ninguna reforma que por sí sola sea decisiva". Según el profesor, "Gobierno, oposición y agentes sociales tiene que entender que van en un mismo barco con unas vías de agua importantes que reparar".
Las reformas que lanza el IESE para que España tenga más margen de maniobra son:
1.
Sanear el sistema financiero. La compra de activos inmobiliarios por parte de la banca esconde la morosidad, pero paraliza el crédito, y pospone el ajuste en el mercado inmobiliario en lugar de resolver el problema.
2.
Consolidar las cuentas fiscales. Eliminar superposiciones y duplicaciones de administraciones, simplificando los procedimientos burocráticos, incentivando la productividad de los servidores públicos, y fomentando el partenariado público y privado para mejorar la eficiencia, y posponer inversiones públicas de dudoso rendimiento social.
3.
Transformar el mercado de trabajo. Hemos de ir hacia un contrato único permanente (con aumentos de indemnización graduales según antigüedad y de acuerdo con nuestro entorno, por ejemplo). Debemos impulsar el trabajo a tiempo parcial, y reformar la percepción del subsidio de desempleo para que se incentive la búsqueda de trabajo y la movilidad entre empresas y geográfica.
4.
Restablecer el mercado de alquiler devolviendo la plena seguridad jurídica a la propiedad.
5.
Reformar el sistema de pensiones para hacerlo viable a largo plazo, mediante una combinación de aumento en el esfuerzo de cotización, rebaja de las pensiones, alargamiento en el promedio de la edad de jubilaciones y reducción drástica de las prejubilaciones.
6.
Reformar la Administración de Justicia para aumentar su eficiencia y rebajar los onerosos costes que representa para la actividad económica.
7.
Avanzar en la reforma del sistema educativo con los valores de exigencia, iniciativa, transparencia de resultados, autonomía y competencia entre centros; e impulso decisivo en el aprendizaje del inglés. Se necesita capital humano cualificado para competir en el mundo de hoy.
8.
Impulsar el aumento de la productividad de manera sostenible.
9.
Establecer una política energética coherente a largo plazo.
10.
Reformar la organización burocrática del sistema científico-técnico y la universidad, sus mecanismos de gobierno y su financiación, de manera que se promueva la responsabilidad y la excelencia.