NOTICIAS
Salud y productividad, relación clave para el éxito de las empresas
Hoy en día, el miedo a perder el empleo está reduciendo el absentismo laboral
21/07/2010 Son muchos los que piensan que la falta de salud se debe exclusivamente a problemas físicos o enfermedades que afectan al sistema inmunitario pero, en la mayoría de las ocasiones, el estrés, la depresión también afectan a la salud, provocando absentismo laboral, bajo rendimiento y, como consecuencia, menor productividad.
Tal y como opina Montserrat Luquero, directora General de Hudson, existen muchos tipos de estrés que, a veces, no vienen determinados por las funciones que debe desempeñar un empleado en su puesto de trabajo, sino también por la relación con los jefes, el grado de exigencia, la capacidad de cada uno para responder a las situaciones o la relación con el entorno. Según ella, “todos estos factores son determinantes en la productividad del trabajo”.
Luquero recuerda que una reciente encuesta realizada por Randsand, apuntó que tres de cada cuatro trabajadores reconoce que su salud se ha visto afectada en algún momento a causa de su trabajo. El 28% del total de los encuestados admite que el trabajo afecta a su salud a menudo, el 24% que lo hace sólo en momentos de estrés, y el 22% señala que el trabajo afecta a su salud pero no de manera habitual. Sólo un 26% de candidatos afirma que su trabajo no influye nunca en su vida diaria.
En una situación como la actual, puntualiza la directora General de Hudson, “el miedo a perder el empleo está provocando un descenso del absentismo laboral”, aunque según un estudio de la consultora Aon, España sigue estando a la cabeza de los países europeos en este sentido. Pero la intensidad laboral y el estrés causado por la crisis, está provocando la aparición de nuevas patologías laborales, como el “síndrome del quemado”, esfuerzos laborales que no se ven compensados por la empresa, la adicción al trabajo o la fatiga crónica.
Si bien es cierto que una situación económica favorable ayudaría, disponer de las herramientas y formación adecuadas, contar con el apoyo de los superiores, tener un salario en relación a las funciones de cada empleado y, por supuesto, el reconocimiento, son elementos clave que las empresas deberían tener en cuenta si quieren alcanzar el éxito.