
22/07/2010 El éxito de una empresa depende de muchos factores; sin embargo, existe un aspecto fundamental y que muchas veces lo engloba todo: sus integrantes. Personas idóneas, talentosas y comprometidas pueden convertirse en un trampolín para una organización. Por esto, el proceso de selección de una compañía se convierte en una de las estrategias importantes, incluso mucho más que las de marketing, publicidad o comerciales, que en muchas ocasiones se les da prioridad, dejando de lado lo fundamental del capital humano.
Actualmente, existen cientos de reconocidas prácticas y pruebas psicológicas para el reclutamiento de personal, muchas de ellas resultan preponderantes en este proceso. Sin embargo, hay ciertas “técnicas simples”, que pueden servir de filtro antes de entrevistar a candidatos para su organización. Para que el proceso de selección sea exitoso y no se dejen fuera factores que pueden resultar decisivos es que Trabajando.com le entrega algunas a pautas a seguir.
Definición del puesto. Definir las necesidades del puesto es determinante para saber qué se requiere y qué debe descartarse en un candidato. Aquí se evalúan aspectos como experiencia, profesión, dominio de idiomas, así como otras capacidades tales como trabajar bajo presión, trabajo en equipo, saber liderar grupos, entre otras.
Pre selección. Elegir una cantidad determinada de currículums que cumpla con las características necesarias. Luego de revisarlos más de una vez, una buena alternativa es asignarles cierto puntaje para comenzar a entrevistar a quienes nos parezcan más idóneos.
Preparar la entrevista. Lo principal en este paso es preparar las preguntas de tal forma que el momento de la entrevista sea bien aprovechado y que las respuestas te permitan recabar la información suficiente para tomar una buena decisión de contratación.
El momento determinante. Toda entrevista deberá tener segmentos que la definan para asegurar su éxito. La primera parte puede ser utilizada para darle confianza al candidato, de tal forma que conteste con la mayor honestidad posible. Preguntas como: cuéntame de ti, o qué hacías en tu último trabajo, pueden ser llevadas a cabo en esta etapa. Luego, una segunda fase puede utilizarse para conocer sobre las habilidades y experiencias del candidato, lo que ciertamente será útil para definir si es la persona idónea para cubrir el cargo. Por ejemplo: ¿por qué dejaste tu trabajo anterior? o ¿qué te gusta o disgusta en un empleo?
Elección de candidatos. Si luego de la primera entrevista no es posible definir sólo a un candidato, es recomendable seleccionar a dos o tres finalistas para llamarlos a una segunda ronda de preguntas y definir aquello que no se cerró en la primera instancia. Es importante que en esta etapa puedan estar presentes no sólo el entrevistador inicial sino que los relacionados directamente con el cargo, como por ejemplo, el jefe de área o el directo.