07/09/2010 Con la crisis económica están tomando mayor protagonismo servicios de RRHH poco utilizados en nuestro país hasta la fecha. Éste puede ser el caso del outplacement. La situación tan inestable que vivimos, con despidos, expedientes de regulación, fusiones, cierre de empresas, adquisiciones, ha provocado una mayor demanda de esta técnica de gestión de capital humano.
El outplacement se puede definir como un servicio que prestan consultoras especializadas dirigido a orientar a las empresas sumidas en planes de reestructuración de plantilla y a facilitar la reorientación o recolocación laboral de los profesionales que, como consecuencia de la reducción de plantilla, ven que se prescinde de sus servicios.
El outplacement no asegura una solución inmediata del problema, pero sí puede ayudar a reorientar la carrera profesional del desempleado.
¿En qué consiste el outplacement?
En este servicio se pueden identificar varias etapas. La primera consiste en una fase de apoyo psicológico, el consultor tiene que intentar abrir la mente al cliente para que se proponga nuevas metas profesionales. Perder un trabajo es algo muy duro psicológicamente, pero ahí no se acaba el mundo.
En una segunda fase, se elabora una evaluación exhaustiva de competencias, habilidades y experiencia del futuro candidato. Gracias a esta prueba se identifica el perfil en profundidad de la persona, y así se podrán valorar sus posibilidades reales en el mercado profesional.
Una vez identificados los objetivos profesionales se pasa a la etapa de formación. El consultor prepara al candidato para conseguir el empleo deseado, se trabaja en aquellas áreas más débiles, como idiomas, gestión de equipos, liderazgo,…
El proceso no termina una vez conseguido el empleo, las consultoras ofrecen un seguimiento temporal, para medir y evaluar los objetivos alcanzados, para así conocer si el proceso se puede dar por finalizado.