05/10/2010 Al iniciar una nueva etapa laboral nos enfrentamos a una serie de dudas bastante comunes. En qué área quisiera desempeñarme, cuál es mi perfil profesional, qué busco en una empresa, etc. Sin embargo, hay ciertos momentos en que esta decisión se vuelve aún más compleja, por ejemplo, al elegir entre dos ofertas de trabajo que a simple vista parecen igual de tentadoras. Si bien parece difícil, lo cierto es que para realizar una buena elección hay factores que deben tomarse en cuenta y otros que es mejor dejarlos al final de la lista de prioridades.
“Al elegir entre dos ofertas de trabajo se debe tener plena consciencia del desarrollo profesional que se ofrece, es necesario estar seguros que ese nuevo empleo nos va a brindar la oportunidad de crecer y de hacer un plan de carrera, debemos recordar que la motivación laboral muchas veces radica en la posibilidad de hacer lo que nos gusta en el lugar correcto. Es, por ello, importante saber analizar las ofertas de trabajo que tenemos para tomar la mejor decisión” comenta Margarita Chico, directora general de Trabajando.com México.
Uno de los principales aspectos, a veces el único, que lleva a los profesionales a tomar una decisión es el sueldo, muchas personas sienten que éste es el factor decisivo por excelencia; sin embargo, se equivocan. Si bien el factor sueldo es preponderante, no siempre asegura la felicidad en términos profesionales, porque no certifica desarrollo profesional ni crecimiento personal, y pese a que a veces puede ser muy alto al iniciar un trabajo, las posibilidades de aumentarlo o ascender dentro de la empresa son casi nulas.
Por el contrario, hay aspectos preponderantes que otorgan mayor seguridad, desarrollo o satisfacción profesional, entre ellos las posibilidades de crecimiento dentro de la empresa o un buen equipo de trabajo. Además, hay otros factores muy importantes que otorgan beneficios relacionados con el crecimiento personal y profesional, por ejemplo existen compañías que ofrecen a sus colaboradores opciones de capacitación (posgrados, cursos, etc.). También toman bastante fuerza el clima organizacional y la cultura de la empresa, ya que el conocerlas puede entregarte una pista para saber cómo será la modalidad de trabajo, la relación entre subordinados y jefes o entre colegas, etc.
La decisión sobre nosotros mismos
Igualmente es importante analizarse a sí mismo, hacerse preguntas como el cargo para el cuál estoy postulando ¿es realmente el que quiero desempeñar? ¿encajo con el perfil que se está buscando para determinada empresa? ¿el área en que me desempeñaré tiene que ver con lo que quiero en términos profesionales? Éstas y otras preguntas personales son bastante determinantes al momento de decidir entre dos o más ofertas laborales.
Finalmente, es importante saber que la elección, si bien es compleja, tiene que basarse principalmente en lo que se siente que se entregará mayor agrado a lo largo de la vida laboral, para algunos puede ser el sueldo y para otros la posibilidad de crecimiento. Lo principal es alcanzar la satisfacción personal y profesional, con esto en mente, será un poco menos difícil decidir qué quieres en tu nuevo desafío.