
11/10/2010 El presidente de AGETT, Francisco Aranda, recordó que `si se analiza la serie con ajuste estacional, estadísticamente, el 90% del aumento del paro se debe a otros factores no propios de la estacionalidad, y esto mismo se observa en la serie de afiliación ajustada´.
Aranda subrayó que `es cierto que el paro puede aumentar en septiembre debido al fin de la campaña veraniega, ya que finalizan gran cantidad de contratos estivales´, e indicó que ´es esta estacionalidad a la que se refiere la Secretaria General de Empleo, Maravillas Rojo, para justificar el aumento del paro´.
No obstante, Aranda destacó que `como bien indica la secretaria Maravillas Rojo, es cierto que la economía está mostrando leves síntomas de mejora, pero son tan débiles que no están teniendo ningún reflejo en el empleo. Una cosa es que hayamos dejado de caer, y otra muy distinta que empecemos a crear empleo. Todavía nos queda un largo periodo de tiempo en el que permaneceremos estancados. Sin ir más lejos, el propio presidente del Gobierno afirmó hace unos días que la recuperación económica sólida tardará años en llegar, y que será el empleo el último en recuperarse. Por lo tanto, son necesarios más esfuerzos para que cuando llegue la recuperación, ésta tire del empleo. Es una lástima que hayamos vuelto a superar la barrera psicológica de los 4 millones de parados, y por ello, lo urgente es poner freno a esta situación´.
El máximo representante de las ETTs subraya que `septiembre ha sido el mes del año en el que más contratos indefinidos se han firmado (122.090), aunque es una cifra menor a la registrada en el mismo mes del año anterior. Este mayor registro anual de contratos indefinidos, en absoluto pueden vincularse a la Reforma Laboral recién incorporada a la legislación, ni mucho menos sirve para afirmar su efecto en la contratación. Si verdaderamente fuera una reforma eficaz, habríamos vuelto a los niveles de contratación de los años anteriores a la crisis, pero esto no ha sido así´.
Francisco Aranda concluyó que `ninguna ley crea empleo por sí misma, pero debe ser una forma de inspirar confianza entre los agentes económicos de nuestro país. A todas luces, se ha quedado a la puertas de sus objetivos. Por ello, el Ejecutivo debe seguir apostando por crear las mejores condiciones dentro del mercado de trabajo. Incidir en la flexibilidad interna de las empresas, tal y como lo hacen otros países europeos para evitar los despidos masivos o mejorar la intermediación son las claves que no pueden dejar escapar. Es necesario que, en el momento en el que nuestro país vuelva a generar empleo, España cuente con agentes intermediadores eficaces que sean capaces de reintegrar en el empleo a los grandes damnificados de este país, los desempleados, y hacerlo de una forma segura y estable, con todas las garantías para los ciudadanos. Especialmente para garantizar que los colectivos con mayores dificultades cuenten con todos los recursos disponibles para acceder, en igualdad de condiciones, a un empleo. No podemos olvidar que el colectivo de personas `sin empleo anterior´, es decir, aquellos que buscan su primer empleo, ha aumentado, tan sólo en el último mes, su lista de parados tanto como lo ha hecho de abril a agosto´.