30/06/2011 Los jóvenes se independizan más a pesar de la crisis, según los datos de la 38ª edición del Índice Laboral ManpowerGroup “El mercado de trabajo en los primeros meses de 2011 y la respuesta de los jóvenes a la crisis de empleo”, presentado en Barcelona por Josep Oliver, catedrático de Economía plicada de la Universidad Autónoma de Barcelona y autor del estudio; y Carmen Mur, presidenta ejecutiva de ManpowerGroup.
El estudio aborda, por una parte, los cambios registrados en el mercado laboral en el semestre de octubre de 2010 a marzo de 2011 y, por otra, cuál ha sido la respuesta de los jóvenes ante la situación de crisis.
Menos ocupados, pero más independizados
Entre los problemas que ha generado la crisis, el más relevante es el aumento de la tasa de paro entre los colectivos más jóvenes, que han absorbido el grueso de la pérdida de empleo. De hecho, el 100% de todos los puestos de trabajo perdidos desde 2007 los ocupaban personas con edades inferiores a los 35 años. En los grupos de 45 a 54 años y de 55 a 64 se ha creado empleo.
Desde inicio de la crisis en el tercer trimestre de 2007, se ha producido un descenso ocupacional que ha comportado un intenso incremento del desempleo entre los jóvenes, hasta el 29,1% en el primer trimestre de 2011, muy por encima de la tasa de paro de la población activa, del 17,1%. Pero, frente a lo que podría pensarse a priori, son cada vez más los jóvenes que se independizan a pesar de la crisis.
Mientras en 2007 un 39,6% de los jóvenes vivía fuera del hogar paterno, en el primer trimestre de 2011 esa cifra se ha elevado hasta el 40,6%, contrastando con el 30,3% de independizados que había en 1995.
Más jóvenes estudiantes
Otra de las reacciones de los jóvenes ante la crisis ha sido el aumento de la escolaridad. Mientras la población joven cae un 5,3% entre 2007 y 2011, el porcentaje de estudiantes ha aumentado un 8,5%.
Consecuentemente, se ha producido una cierta retirada del mercado de trabajo entre los años 2007 y el primer trimestre de 2011. Mientras que la población de jóvenes de entre 16 y 34 años cae un 5,3%, el porcentaje de jóvenes activos lo hace en un 7,6%. La retirada de individuos activos es más patente entre el grupo de jóvenes de 16 a 19 años, donde es del 29,4 %, mientras que la disminución entre la población de los jóvenes de edad es del 2,8%.
Los jóvenes que ni estudian ni trabajan y viven en el hogar paterno pasaron de ser 3,8% de todos los jóvenes de 1995 al 2,8% en 2007. En el primer trimestre de 2011 suman un colectivo de 307.000 individuos y continúan disminuyendo en porcentaje, suponiendo ahora el 2,7% del total de jóvenes.
Aumento de parados de larga duración y caída de inmigrantes activos
En cuanto al análisis del mercado laboral, el estudio destaca una acentuación del desempleo de larga duración. En el primer trimestre de 2011, un 42 % de los parados lleva más de un año en esa situación, frente a un 36,4% que había un año antes y el 25,6% del primer trimestre de 2008.
Los inmigrantes pierden activos, mientras que los nativos han ganado unos 25.000. En los anteriores semestres los inmigrantes han presentado siempre un comportamiento mejor respecto a niveles de actividad que los nativos, ganado más o bien perdiendo menos activos.
Finalmente, en términos anuales, en el año que se cierra en marzo de 2011, los nativos han ganado un 0,4% de cambio relativo interanual, mientras los inmigrantes, por su lado, han perdido el 0,3%.
En cuanto al apartado de cuestiones demográficas cabe destacar la pérdida de 2,5 millones de jóvenes nativos entre el grupo de 16 a 34 años. En el año 2000 eran 11.374.000 jóvenes, mientras que en el primer trimestre de 2011 la cifra se ha reducido a 8.904.000. Esa pérdida ha sido compensada por el crecimiento de jóvenes inmigrantes de la misma edad, que desde 2000 a 2011 han pasado de ser 556.000 a 2.497.000.