
05/07/2011 Seis de cada diez personas que decidieron trabajar a tiempo parcial o dejar su empleo para cuidar a sus niños, lo hicieron porque los servicios de atención son “muy caros”. Así se desprende de la Encuesta de Población Activa (EPA) sobre conciliación entre la vida laboral y familiar del año 2010, que ha analizado la situación 30,87 millones de personas entre 16 y 64 años, y, entre ellas, a más de 9 millones con al menos un hijo (propio o de la pareja) de 14 o menos años.
El 14,7% con hijos menores (1,43 millones) utilizó servicios de cuidado de niños para atender a su hijo más pequeño. La mitad los usó 20 o menos horas por semana, el 18,3% entre 20 y 30 horas, el 21,7% entre 30 y 40 horas, y el 8,8% más de 40 horas.
Según el estudio, un total de 850.000 personas no trabajaron y no buscaron empleo o lo hicieron a tiempo parcial para hacerse cargo regularmente de la atención de sus hijos durante el pasado año. El 59,5% tomaron esta decisión porque los servicios de atención eran "muy caros", porcentaje que se elevó al 64,4% entre los parados.
En el caso del cuidado a personas dependientes, la población que no trabajaba y no buscaba empleo o que trabajaba a tiempo parcial fue de 289.800.
El 43,7% de ellos consideró que los precios de estos servicios eran "muy elevados" y, en el caso de los parados, el porcentaje ascendió al 59,5%. El 87% de los más de 5,54 millones de personas con al menos un hijo menor de ocho años (que trabajan o lo hicieron en algún momento después del nacimiento) no redujo el número de horas trabajadas para cuidarle. Este porcentaje alcanzó el 95,8% en los hombres y se redujo al 76,9% en las mujeres.
De las restantes 685.300 personas que sí redujeron su horario laboral, el 85,1% fueron mujeres y el 14,9% varones. En cuanto al tiempo dedicado, una de cada cinco mujeres lo hizo en un mes o más.
Por otro lado, 260.600 personas (el 92,8% de ellas mujeres) tomaron una excedencia a tiempo completo para atender a su hijo menor de ocho años.Una de cada tres lo hizo por un periodo de 6 a 12 meses, mientras que 3 de cada 4 hombres disfrutó de su excedencia por un periodo inferior a los seis.
Además, 303.300 personas decidieron dejar de trabajar, sin considerar la excedencia, para atender a su hijo menor de ocho años. Nueve de cada diez fueron mujeres y casi la mitad dejó su empleo por más de un año o aún no se ha incorporado al mismo.
Más de un millón y medio de personas de 16 a 64 años (el 5,1% de esta población) se hizo cargo del cuidado de niños que no eran suyos en 2010. En el caso de los inactivos, el porcentaje alcanzó el 7,9%.
Por su parte, 2,67 millones de ciudadanos -el 8,7% del total en el rango de edad de la encuesta- se ocuparon de familiares o amigos mayores de 15 años necesitados de cuidados. Por sexos, el 6,1% de los varones cuidaron personas dependientes, frente al 11,3% de las mujeres, porcentaje que se elevó hasta el 13,6% en el caso de féminas inactivas.
El 11,9% de los asalariados fijó su horario de trabajo en 2010, aunque sólo fuera en parte, pero, pare el 88,1% restante, estuvo determinado en su totalidad por el empresario. Por sexos, el 11,0% de los varones pudo establecer su horario, frente al 12,9% de las mujeres.
Otro aspecto de la flexibilidad de la jornada laboral se concreta en la posibilidad de modificar el horario, al inicio o a la finalización y en al menos una hora, por razones familiares. Así, el 47,3% de los asalariados tuvieron horario flexible o generalmente pudieron modificarlo en esos términos; el 19,3% rara vez lo consiguió variar y el 27,5% no pudo.