25/11/2011 Salir de la comodidad que significa trabajar para otro, esperando el dinero seguro a fin de mes, con horarios definidos y arriesgándose poco en lo profesional, a aceptar el desafío de ser su propio jefe, es el reto que muchas personas afrontan optando por el autoempleo.
La estabilidad absoluta en el empleo prácticamente ha desaparecido y muchas veces los emprendedores prefieren crear su propia empresa, con todos los riesgos que esto conlleva, antes de acatar órdenes de un tercero.
Trabajando.com entrega una guía práctica para todos quienes buscan crear su propia empresa y quieren enterarse de cómo comenzar esta aventura.
Determinar qué proyecto de negocio queremos y tenemos. Puede que se nos ocurra una nueva idea de negocio, original, que no exista en el mercado, o podemos desarrollar un producto o servicio que ya existe, pero dándole un aire nuevo.
Definir cuáles son los integrantes del proyecto. Puede ser un grupo de personas con intereses en común, puede ser un socio capitalista que no tiene tiempo para estar a diario involucrado con el proyecto, pero que sin embargo tiene los recursos económicos y la motivación necesaria para emprender, o finalmente, puede ser todo lo contrario, alguien que quiere llevar a cabo el proyecto, pero lo debe hacer con los recursos económicos de otra persona.
Planificar y tomar conciencia del sacrificio que va a suponer poner en marcha un proyecto. Aquí se tendrán que describir qué estrategias se van a seguir para llevar a la empresa hacia los objetivos fijados.
Buscar locación geográfica de la empresa. Esto puede traer una serie de ventajas que se pueden volver inconvenientes si erramos en la elección.
Cuándo comenzar a trabajar. Hay que tener en cuenta factores como: el plazo en el pago de impuestos, esperar al momento en el que la estacionalidad de la actividad sea la más adecuada, etc.
Identificar con qué recursos cuentan los emprendedores. Éstos pueden ser recursos económicos, humanos, una red de contacto, etc. La fijación de unos objetivos para llevar a cabo dos de los procesos fundamentales en la función estratégica de la empresa: la planificación y el control.
Tener identificadas a las personas o entidades a las que va dirigida la actividad para poder saber qué es lo que realmente necesitan o qué es lo que pueden necesitar. Para ello, hay que segmentar el mercado.
Y finalmente, saber
cuánto va a costar desarrollar el proyecto, para poder ver si se necesita ayuda para la financiación del proyecto, o si se puede con nuestros propios recursos empezar el emprendimiento.
Margarita Chico, directora general de Trabajando.com México, señala que, “antes de tomar la decisión de tener un trabajo independiente, es necesario hacer un estudio del mercado, analizar la competencia del rubro en el que nos queremos desempeñar y tomar en cuenta las ventajas y desventajas al dejar un trabajo si el desempleo es un tema latente en el país”.