
13/02/2012 La ministra de Trabajo y Seguridad Social, Fátima Báñez, asegura que el objetivo de la reforma laboral aprobada por el Consejo de Ministros es evitar que haya más despidos den las empresas españolas y señala que la nueva regulación ha sido "muy pensada". En una entrevista concedida el fin de semana a Informativos Telecinco, la ministra afirmó que la nueva regulación laboral reconoce los derechos adquiridos de los trabajadores.
La reforma laboral introduce, entre otras medidas, una indemnización por despido improcedente que en el caso de los contratos indefinidos será de 33 días por año trabajado (anteriormente eran 45 días), con un máximo de 24 mensualidades, mientras que la del despido procedente será de 20 días por año trabajado, con un máximo de un año de salario. Según explicó la ministra de Trabajo, Fátima Báñez el pasado viernes, para los trabajadores que tengan en la actualidad un contrato que estipule una indemnización de 45 días "se respetarán sus derechos adquiridos".
Novedades en los ERE
Las empresas que quieran realizar un Expediente de Regulación de Empleo no necesitarán el visto bueno de la Autoridad Laboral. Hasta ahora, la mayoría de compañías que querían aplicar un ERE pactaban con el comité de empresa las compensaciones, ya que de este modo, la autoridad laboral no se oponía si no existían irregularidades legales. Para lograr el pacto, las indemnizaciones solían ser más elevadas. Ahora, sin embargo, la empresa solicitará el ERE alegando una de las causas establecidas para lograrlo. Si existe conflicto con los trabajadores, solo un juez podrá parar el expediente. Asimismo, precisamente, estas causas se amplían. Según reveló la ministra de Empleo, las empresas podrán hacer despidos colectivos no solo si ya están en pérdidas. También si tienen "pérdidas actuales o previstas" o una "disminución de ventas durante tres trimestres consecutivos".
Apuesta por los jóvenes y las mujeres
La reforma impulsa un nuevo contrato indefinido para pymes y autónomos (empresas de menos de 50 trabajadores), que suponen el 95% del tejido productivo. Éste contará con un periodo de prueba de 1 año, lo que facilitará la contratación indefinida por parte de las pymes y autónomos. Además, la empresa tendrá derecho a una deducción en su cuenta fiscal de 3.000 euros cuando contrate a su primer trabajador, siempre que tenga menos de 30 años. Los emprendedores que contraten a un trabajador en paro podrán deducirse fiscalmente el 50% de la prestación por desempleo que viniera cobrando el trabajador durante 1 año. Por su parte, el trabajador podrá voluntariamente percibir, junto con su sueldo, el 25% de la prestación por desempleo durante el mismo periodo. Además, se establece un régimen de bonificaciones dirigidas a colectivos desempleados con especiales dificultades para su incorporación al mercado laboral.
Por otro lado, a partir de ahora, las empresas de sectores tradicionalmente masculinos tendrán algunas bonificaciones si contratan mujeres. Por ejemplo, si contratan a mujeres menores de 30 años, a las reducciones al paro de la Seguridad Social para los jóvenes, se les añaden otros 100 euros más, lo que elevaría a 1.100 la ayuda durante el primer año. En cambio, si se tratara de mujeres de más de 45 años, en paro de larga duración, la bonificación de 1.300 euros se eleva a 1.500 euros.
La reforma constata la posibilidad de capitalizar el 100% de la prestación por desempleo para aquellos jóvenes de hasta 30 años y mujeres de hasta 35 años que inicien una actividad como trabajadores autónomos. Asimismo, también habrá un contrato para la formación y el aprendizaje, en el que se amplía la edad máxima de 30 años para acceder a este tipo de contratación hasta que la tasa de desempleo baje del 15%, entonces bajará hasta los 25 años. La nueva reforma tiene como objetivo fomentar la contratación indefinida de jóvenes y de parados de larga duración con bonificaciones de hasta 4.500 euros.
Formación y agencias de trabajo temporal
Para mejorar la empleabilidad de los trabajadores se introduce el derecho a la formación, con el objetivo de tratar de evitar que un cambio tecnológico o de otro tipo suponga el despido del trabajador, así como fortalecer la preparación profesional de los trabajadores. Los trabajadores con más de un año de antigüedad contarán con permiso retribuido de 20 horas anuales de actividades formativas cuyo contenido debe estar vinculado al puesto de trabajo. También se crea una cuenta formación en la que se recogerá la formación recibida por el trabajador a lo largo de su vida activa. Se permitirá además que los centros y entidades de formación acreditados puedan ejecutar directamente los planes de formación a nivel estatal y autonómico.
Finalmente, otra de las medidas que incluirá la reforma laboral es la colaboración que tendrán las agencias de trabajo temporal con los servicios públicos de empleo en la colocación de trabajadores ya que, según explicó Báñez, el INEM sólo colocaba un 3% de los desempleados. Además, la ministra de Empleo anunció que el Gobierno regulará el teletrabajo por primera vez. De este modo, se garantizará el derecho a una retribución equivalente a los que trabajan de forma presencial en el centro de trabajo y a ser informados de las vacantes en puestos presenciales existentes.