27/03/2012 La crisis económica está motivando que el perfil de solicitantes de empleo en el sector de la limpieza profesional de la Comunidad de Madrid esté variando respecto al pasado. Cada vez son más las personas jóvenes, con estudios superiores y de nacionalidad española, las que están aplicando a puestos relacionados con la limpieza profesional. Así se desprende de la “I Radiografía del Empleo en el sector de la limpieza profesional de la Comunidad de Madrid”, realizado por AELMA, Asociación de Empresarios de Limpieza de Madrid.
Según este informe, este sector deja a un lado la paridad y sigue siendo eminentemente femenino. El perfil del trabajador es el de una mujer de 42 años de media, con estudios básicos, casada y con hijos. De hecho, la mujer representa el 78% de las plantillas de trabajadores, mientras que los hombres representan el 22% restante. Pese a que, en la teoría no existen diferencias en los trabajos desempeñados por hombres y mujeres, en la práctica, sí que se percibe que hay puestos, tradicionalmente asociados al hombre y que siguen siendo desempeñados por ellos. Limpiacristales y limpieza de fachadas, garajes, parking y naves industriales son los puestos más afines a los hombres y limpieza de comunidades de vecinos, oficinas, hospitales y centros educativos, los relegados a las mujeres.
Debido a que el tipo de oficio requiere una actividad física, las edades de los trabajadores ocupados en este sector oscilan entre los 36 y 48 años.
Modalidad de contratación
Aunque los convenios establecen una jornada de 39 horas semanales, en la práctica el 75% de los empleados trabajan a tiempo parcial con contratos indefinidos, con una media de 20 horas semanales. El 15% restante corresponde a contratos temporales en función de las necesidades. La antigüedad media de los trabajadores del sector es de 7 años.
La población inmigrante siempre ha sido vital para este sector productivo, ya que en épocas pasadas la mano de obra española escaseaba. En la actualidad y a tenor de los datos recabados por el estudio, el 65% de la plantilla que conforma este sector está compuesta por mano de obra de nacionalidad española. El resto queda dividido de la siguiente forma: un 15% de procedencia ecuatoriana, un 10% de Colombia, un 4% de Perú, un 3% de Bulgaria y el 3% restante de la República Dominicana y otros países.
¿Cómo ha afectado la crisis?
La primera y más importante consecuencia de la crisis en este sector es la reducción de la mano de obra. En los dos últimos años, el sector ha perdido en la Comunidad de Madrid un 11,5% de empleos, lo que supone alrededor de 2.500 trabajadores.
La segunda consecuencia más reseñable es que gracias a la crisis se ha conseguido atraer hacia este sector a mano de obra nacional que, hasta antes de la crisis, o bien estaba desocupada por voluntad propia o bien trabajaba en otros sectores. En la actualidad, según refleja la encuesta realizada por AELMA a sus empresas asociadas para conformar esta I Radiografía, resulta cada vez más común la recepción de candidaturas espontáneas de nacionalidad española, con estudios universitarios y con edades opuestas, es decir, o personas jóvenes (hasta 30 años) o personas mayores que superan los 48 años.
Si algún aspecto positivo ha traído la crisis económica en esta industria es que ha logrado disminuir las altas tasas de absentismo laboral que soportaba este sector. Hay menos bajas y el número de días de ausencia también ha disminuido, aunque no lo suficiente como para dejar de considerarlo un problema. Según las últimas estimaciones realizadas por AELMA, correspondientes al año pasado, la tasa de absentismo se situó en torno al 7%.