NOTICIAS
La forma de abordar la crisis ha sido posicionarnos como proveedor integral de RRHH
Entrevista a Carlos García, director comercial de Adecco
25/05/2012 En 2001, cuando la crisis ni siquiera se atisbaba en el horizonte, Adecco decidió ampliar su negocio de trabajo temporal incorporando nuevas divisiones: outsourcing, training, consultoría, selección, outplacement... Ahora, más de una década después, la decisión no ha podido resultar más acertada, porque, diversificando su oferta, ha conseguido hacer frente a la situación económica actual con crecimiento. Y siempre, según explica Carlos Alberto García, director comercial de Adecco, “escuchando a los clientes, que son los que se encuentran en el centro de todo lo que hacemos”.
¿Cómo ve la situación del sector de RRHH en nuestro país?
Actualmente este mercado no es muy diferente al del resto de sectores. Los departamentos de RRHH tienen unas prioridades estratégicas y para cumplirlas se ayudan de una serie de proveedores. Con la llegada de la crisis, cada área tiene que hacer sus deberes para adecuarse a las exigencias de la cuenta de resultados, y las colaboraciones se ven afectadas. Se trata de una situación que está durando mucho tiempo y no sabemos cuándo va a acabar. Por tanto, tenemos que acostumbrarnos a ella y a funcionar de otra manera distinta, adaptarnos.
¿Qué se puede hacer para “cambiar el chip”?
En Recursos Humanos hay que ser muy prácticos y buscar soluciones que den un resultado. Es necesario entender cuál es el valor diferencial que aporta una compañía a los clientes, y a partir de ahí ser fiel a esa estrategia. En el caso de Adecco, sabemos que cualquier servicio que tiene que ver con personas es muy complejo, y los factores actuales complican esto aún más. Portanto, debemos pensar cómo conseguimos cada vez un mejor resultado a través de lo que proponemos como servicio a las compañías. En otras palabras, cómo hacer que una empresa sea más competitiva y que consiga un mayor y mejor resultado a través de una mejora continua en el servicio que les damos. El camino es apostar por el valor añadido, ser pragmáticos y enlazar ese servicio a unos resultados medibles.