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Buscar un reto personal, una de las claves para superar la depresión postvacacional
El coach Miguel J. Roldán ofrece pistas para superar la desmotivación de la vuelta a la rutina
31/08/2012 Playa por ciudad, paseos al aire libre por estar sentado ocho horas entre las paredes de la oficina, libertad de horarios por rutina, son cambios drásticos que se dan tras el periodo vacacional y que pueden hacer caer en lo que se conoce como depresión o síndrome postvacacional.
La clave está en establecer un plan para evitarlo en los diferentes ámbitos de la vida personal y profesional. Miguel J. Roldán, uno de los coach más reconocidos y presidente de The International School of Coaching establece cuáles son los pasos a seguir para no caer en la temida depresión tras las vacaciones.
En la vida laboral: no intentar abarcar todo lo pendiente
En la vuelta al trabajo es esencial pensar que es imposible abarcar todo lo que ha podido quedar pendiente. Esto origina un estado de estrés, así pues lo ideal es priorizar las tareas. Por otro lado, es importante retomar de un modo gradual las relaciones con los compañeros. Roldán aconseja: “Realizar una reunión informal inicial para hablar de lo que hemos hecho y disfrutado, conocer lo que ha pasado en nuestra ausencia, y poner encima de la mesa aquellos asuntos que tenemos que ir tratando en los próximos días, es muy positivo”.
En la vida familiar: reflexión sobre el periodo vacacional
A la hora de retomar las clases, tanto los niños como los padres pueden sufrir la depresión postvacacional. Por eso es importante y recomendable “realizar con los niños una actividad previa donde en una libreta puedan ellos mismos explicar mediante fotos, textos o dibujos qué han hecho, para que tengan ganas de llevarlo al cole y compartirlo”, comenta Roldán. Asimismo, los padres deberán explicar a sus hijos la importancia del estudio para la vida y “que las vacaciones nos ayudan a recargar energía para después seguir estudiando”.
En la vida personal: buscar un reto
Lo primero que hay que pensar es que la vuelta a casa no tiene por qué significar necesariamente el fin de nuestro ocio. Por este motivo, “en nuestros ratos libres podemos hacer actividades más económicas e incluso gratuitas si nuestra economía está más mermada después de las vacaciones: hacer deporte, salir a pasear, quedar en casa de unos amigos o asistir a algún acto cultural del municipio”.
Por otro lado, es muy interesante, para poder mantener la motivación y la vitalidad, buscar un reto personal. “Puede ser desde correr la próxima maratón si te gusta el deporte, crear un blog en el que expresar tus opiniones o hasta apuntarte a algún curso de aquello que necesites aprender”, recomienda Roldán.