05/09/2012 Las tasas de desempleo entre los jóvenes se deteriorarán aún más a nivel mundial a medida que las consecuencias de la crisis del euro se propagan hacia las economías emergentes, según un documento de la OIT titulado “Panorama mundial del empleo: perspectivas poco prometedoras para los jóvenes en el mercado laboral”.
“Paradójicamente, sólo en las economías desarrolladas se prevé una disminución de las tasas de desempleo juvenil durante los próximos años. Pero por otro lado estas son las economías donde se ha registrado el mayor aumento del desempleo juvenil”, dijo Ekkehard Ernst, principal autor de la nota y responsable de la Unidad Tendencias del Empleo de la OIT.
Las nuevas previsiones muestran una disminución gradual de la tasa de desempleo juvenil en las economías desarrolladas, de 17,5% este año a 15,6% en 2017. Esta cifra es mucho más alta que la tasa de 12,5% registrada en 2007, antes del comienzo de la crisis.
Gran parte de la disminución de la tasa de desempleo juvenil no se deberá a mejoras en el mercado laboral, sino más bien al hecho de que un gran número de jóvenes ha dejado de buscar trabajo. Estos jóvenes desalentados no se cuentan como desempleados.
Datos a nivel global y regional
La disminución prevista del desempleo juvenil en la región de las economías desarrolladas no será suficiente para reducir la tasa global. El documento sostiene que en 2017 el desempleo juvenil mundial se situará en 12,9%, 0,2 puntos porcentuales por encima de las previsiones para 2012.
Está previsto que el impacto de la crisis del euro se extienda más allá de Europa, afectando las economías de Asia Oriental y América Latina. Ello debido a la disminución de las exportaciones hacia las economías avanzadas.
En África del Norte y el Oriente Medio, se estima que las tasas de desempleo juvenil permanecerán por encima del 25% durante los próximos años, y hasta podrían aumentar aún más en algunas partes de estas regiones.
En Asia Oriental, las previsiones indican que las tasas de desempleo juvenil aumentarán de 9,5% para este año a 10,4% en 2017. Se esperan pocos cambios en América Latina y el Caribe y en África Subsahariana.
Apoyar a los trabajadores jóvenes aporta enormes beneficios
Aún en los países que registran las primeras señales de recuperación del empleo y donde se presentan nuevas oportunidades de trabajo, muchos jóvenes desempleados aún tienen dificultades para encontrar trabajo. Por ejemplo, un trabajador de la construcción que perdió su empleo a causa del colapso del mercado inmobiliario puede no poseer las calificaciones necesarias para encontrar trabajo en otros sectores.
“Esto produce desaliento y un aumento de las tasas de “ni-ni” (no trabajan, ni estudian ni reciben formación) entre los jóvenes”, explicó Ernst. Los sistemas que ofrecen garantías de empleo y otorgan importancia a la formación “podrían ayudar a sacar de la calle a quienes buscan trabajo e integrarlos en actividades útiles, proporcionándoles así protección contra futuras crisis económicas”, agregó.