02/01/2013 El Banco Mare Nostrum, Grupo BMN —resultante de la fusión de Caja Murcia, Caja Granada y Sa Nostra—, ha propuesto un nuevo plan de reestructuración, el tercero desde 2009, que contempla el cierre de 107 oficinas y la reducción de 867 puestos de trabajo. Esto responde a la necesidad de llevar a cabo otra recapitalización con fondos públicos, según han informado desde Comfia CCOO.
Según fuentes financieras, el margen para la negociación es muy escaso porque esta reducción de empleados y oficinas figura en el plan aprobado por la Comisión Europea para BMN. Las autoridades de Bruselas son tajantes con los planes de reducción de presencia y fuerza comercial de las entidades que reciben dinero público, lo que ha presuponer que la plantilla se acabará reduciendo en un mínimo de 100 oficinas y 850 personas procedentes de los servicios centrales y de las sucursales.
Estos recortes llegan después de que en diciembre pasado, BMN pactara la venta del negocio en Cataluña y Aragón al Banco Sabadell, que incluía el traspaso de 2.003 trabajadores y 462 oficinas. Al cierre del acuerdo, el Sabadell aportará 350 millones por la diferencia entre los activos netos cubiertos por sus provisiones y los pasivos traspasados.
La nueva transferencia de 730 millones de fondos públicos que ya ha sido aprobada por Bruselas se suma a los 915 millones que ya recibió del FROB I, con lo que el Estado pasará a controlar entre el 60% y el 65% del capital social del grupo. El porcentaje definitivo no se sabrá hasta que los bancos de inversión realicen la valoración económica de BMN, algo que sucederá en próximas semanas.
Las fuentes sindicales precisan que en el plano de negocio, el plan de viabilidad contempla un nuevo ajuste de modelo de banca con el objetivo de "alcanzar una reducción de capacidad instalada del 50% respecto a la actividad conjunta inicial de 2010, con un nuevo proceso de cierre de 107 oficinas y la reducción de 867 puestos de trabajo", proceso que se acometería al margen de la segregación de las oficinas de Cataluña y Aragón.
CCOO no entiende en ese sentido que "las negociaciones puedan basarse en porcentajes de reducción de tamaño que aplican entidades nacionalizadas al 100%", por lo que el sindicato apuesta por "aplicar medidas alternativas, apostar por la responsabilidad con la plantilla y agotar las negociaciones para dar con fórmulas que garanticen la voluntariedad en los procesos".
"La plantilla de BMN lleva sacrificando su vida familiar y personal dos años, y no así sus directivos, que continúan apostando por el beneficio a corto para parchear una entidad que ha tenido que desprenderse de una parte importante para ser viable", han agregado fuentes de CCOO en BMN, quienes advierten de que seguirán "agotando todas las vías de negociación posibles, pero no serán las únicas".