
06/02/2013 A la larga lista de películas que ha generado la crisis, hay que añadir, desde su estreno la pasada semana en el festival de cine independiente de Sundance, a ‘Inequality for All’, una película dirigida por Jacob Kornbluth. En concreto, se centra en el reparto de la riqueza en Estados Unidos, y la hipótesis que sostiene la película es que los sueldos de la clase media americana se han estancado durante los últimos tiempos, mientras que los precios y la inflación siguen en constante aumento.
Ello ha ocasionado que la distribución de la riqueza se encuentre cada vez más polarizada, de manera que el 1% más rico de la población cobró de media en 2010 algo más de un millón de dólares, mientras que la media del país se encontraba en 33.000 dólares. En resumen, los ricos son más ricos y la clase media, más pobre.
Según informa El Confidencial, para ello, Kornbluth ha contado con la ayuda del profesorRobert Reich, que fue secretario de Trabajo de Bill Clinto, y autor de ‘Aftershock: the Next Economy and America’s Future’ (Vintage Books), en el que señalaba que el gran problema económico a superar es la concentración de la mayor parte del capital en unas pocas manos, que están asfixiando a las clases medias.
La manera en la que está construida la película, a partir de diferentes charlas del profesor junto a sus alumnos o ante otros auditorios, ha provocado que haya sido comparada con Una verdad incómoda (An Inconvenient Truth, Davis Guggenheim, 2006), aquella película en la que Al Gore explicaba de viva voz las consecuencias del cambio climático.
Demócrata declarado, el profesor Reich apareció recientemente en diversas concentraciones de Occupy Wall Street. Además, tiene una cátedra de política pública en la Universidad de California en Berkeley. Sin embargo, a pesar de lo que podría parecer por la tesis principal de la película, Reich no apuesta por el reparto equitativo de la riqueza “de por sí”, sino que está más preocupado por los impuestos que clases altas, medias y bajas han de pagar.
Se trata de un firme defensor del sector público que considera que “todo país ha de pagar”, ya que “los impuestos son el precio que pagamos por una sociedad civilizada”. Para ello, la medida que siempre ha defendido es la de subir los impuestos, tal y como señaló con motivo de la elección de Barack Obama en 2008.
La voluntad del largometraje, que aún ha de estrenarse comercialmente es, según su principal responsable, ser “una película revolucionaria”. En realidad, aclara Kornbluth, no se trata de tomar el Palacio de Invierno, sino simplemente de cambiar la forma en que la gente piensa sobre economía. La voluntad didáctica de la película es innegable.