05/03/2013 Con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el próximo 8 de marzo, Adecco, empresa líder en gestión de Recursos Humanos, y la Fundación Adecco presentan el VII Informe del Perfil de la Mujer Trabajadora: una radiografía de la situación laboral de las mujeres en España.
Desde que comenzase la crisis en el año 2008, el papel de la mujer ha sido fundamental para salvaguardar la economía doméstica golpeada por la recesión. Otro año más, la tasa de actividad femenina continúa su avance hasta alcanzar el 53,39%, mientras que la masculina se contrae hasta el 66,93% ante el desánimo extendido entre los hombres parados de larga duración. Estos datos demuestran cómo la mujer sigue incorporándose de forma continuada a la búsqueda de empleo.
Sin embargo, a pesar de las políticas de igualdad que existen hoy en día, los datos reflejan que las desigualdades entre sexos en el ámbito familiar y laboral siguen siendo latentes puesto que por cada 26,3 mujeres que compatibilizan su jornada a tiempo parcial con la atención a los miembros de su familia, tan sólo 1 hombre lo hace.
El aumento de la tasa de desempleo femenino se situó en 2012 en el 26,55%, 3,23 puntos porcentuales más que el año anterior. Sin embargo, si analizamos esta tasa de paro entre las mujeres en función de su formación, se aprecia claramente cómo la crisis ha afectado profundamente a aquellas con menor cualificación, poniendo de manifiesto la premisa de que a mayor cualificación, menor tasa de paro.
Adecco y su Fundación han contribuido históricamente a la incorporación de la mujer al mercado laboral y 2012 no ha sido una excepción a pesar de la mala situación laboral que sacude al país. La representación de la mujer entre los trabajadores contratados por Adecco es superior a la del mercado laboral (45,52%) ya que un 47,2% de las personas empleadas por la compañía en 2012 han sido mujeres.
A continuación, presentamos la radiografía que analiza el perfil de la mujer trabajadora en España en 2012 que continúa siendo el de una joven española de entre 18 y 30 años, con estudios elementales que desarrolla su carrera profesional en el sector servicios a jornada completa.
El cuidado de la familia aún es responsabilidad femenina
La delicada situación por la que atraviesa el mercado laboral español ha dado lugar a que durante el año 2012 se destruyeran 990.600 puestos de trabajo a jornada completa, de los cuales el 38,65% correspondieron a mujeres (382.900).
Al mismo tiempo, el mercado laboral ha apostado por la contratación a tiempo parcial como una forma de flexibilidad para las empresas y es ahí donde las mujeres cobran un papel prioritario. Así, de los 140.200 nuevos ocupados a jornada parcial, el 72,32% fueron mujeres, pasando de las 1.868.000 que había en 2011 a las 1.969.400 doce meses después.
A la hora de analizar los motivos por los cuales las mujeres optan por este tipo de jornada, encontramos importantes diferencias por sexos que demuestran que son las mujeres mayoritariamente las encargadas del cuidado de niños o de la atención a familiares enfermos, con discapacidad o mayores.
De esta forma, en 2012 un total de 399.600 mujeres optaron por un trabajo a tiempo parcial para poder compatibilizarlo con el cuidado de niños o de adultos enfermos, incapacitados o mayores (279.300) o con otras obligaciones familiares o personales (120.300), frente a tan solo 15.200 hombres que optaron por ello, según los datos del INE. Es decir, por cada 26,3 mujeres que compatibilizan su jornada a tiempo parcial con la atención a los miembros de su familia, tan sólo 1 hombre lo hace.
Por grupos de edad, las mujeres entre los 35 y 44 años son las que más optan por este tipo de contratos (203.800), periodo de tiempo en el que suelen ser madres o tener familiares mayores a su cargo.
Las mujeres sin estudios, más afectadas por el desempleo
El aumento de la tasa de desempleo femenino se situó en 2012 en el 26,55%, 3,23 puntos porcentuales más que el año anterior. Sin embargo, si analizamos esta tasa de paro entre las mujeres en función de su formación, se aprecia claramente cómo la crisis ha afectado profundamente a aquellas con menor cualificación. Así, llama la atención que mientras que el porcentaje de mujeres en paro sin estudios alcanza ya el 65,16% (frente al 56,16% de doce meses antes), la tasa de paro de aquellas con doctorado sea tan sólo del 8,25% (pese al bajo porcentaje, este grupo de mujeres ha duplicado en sólo un año su proporción de desempleadas: en 2011 era de tan sólo el 4,04%).
Igualmente, el segundo grupo de mujeres con mayor tasa de paro es el de aquellas con educación primaria, situada ya en el 38,76% mientras que el de aquellas con educación superior se sitúa en el 17,77%. Los datos ponen de manifiesto que a mayor cualificación, menor es la tasa de desempleo.
La tasa de paro de las mujeres con estudios secundarios (primera etapa) alcanza ya el 34,8%, mientras que la de aquellas con estudios secundarios (segunda etapa) se sitúa en el 26,86%. Por último, las mujeres con estudios finalizados de Formación Profesional ostentan una tasa de desempleo del 22,4%.
Las amas de casa, de nuevo en activo
Por quinto año consecutivo, se repite una tendencia que comenzó a dibujarse al comienzo de la crisis: la tasa de actividad masculina avanza por el camino del descenso mientras que la femenina sigue creciendo (o en su defecto manteniéndose) en la mayor parte del país.
Uno de los colectivos que mayoritariamente ha optado por incorporarse al mercado de trabajo desde que España entrase en recesión ha sido el de las amas de casa. Tanto es así, que desde 2008 hasta la actualidad, más de medio millón de mujeres que tradicionalmente se dedicaban a las labores domésticas se empleó en la búsqueda activa de un trabajo, en total 527.000 de ellas.
Más de 100.000 lo hicieron en 2009, 170.000 en 2010, 195.500 en 2011 y este pasado año se ha producido una nueva oleada de amas de casa que buscan trabajo fuera del hogar: 61.500 mujeres del ámbito doméstico se han incorporado al mercado laboral en 2012. Sin embargo, es la oleada menos fuerte en este sentido desde que comenzase la crisis, por primera vez, se produce un retroceso en la evolución de amas de casa que se incorporan a la búsqueda activa de empleo desde 2008.