08/05/2013 El PP ha acusado este martes al PSOE de "oportunismo político" por presentar ahora en el Congreso una proposición para limitar las retribuciones a los directivos de grandes empresas, preguntándose por qué no lo hicieron en la anterior legislatura y justificando su rechazo a la iniciativa en que "el trabajo ya está hecho o en camino".
El 'popular' Ricardo Tarno ha asegurado que el Gobierno ya está aplicando medidas con el objetivo de limitar las retribuciones "obscenas" que cobran algunos miembros de consejos de administración, que "indignan posiblemente a todos menos a los que las cobran", apuntando que la Ley de reforma del Gobierno corporativo que está incluida en el Plan Nacional de Reforma ya incluye previsiones a este respecto.
En concreto, "potenciará el papel de las juntas de accionistas en el seguimiento de los esquemas retributivos en los órganos de gestión y en la alta dirección, perfeccionará y ampliará el Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas, analizará la posibilidad de crear un Código de Buenas Prácticas para las no cotizadas, e incluirá nuevas mejoras en el gobierno de las entidades financieras, en línea con los desarrollos legales del resto de la UE". "Y todo antes de fin de año", ha apostillado.
El diputado sevillano también ha defendido que ya hay cambios en vigor, como la limitación de los salarios en las entidades financieras participadas por el FROB, la supresión de consejeros de sociedades estatales o la limitación de los sueldos de los directivos de empresas públicas, entre otros.
Las peticiones de la proposición del PSOE
Por su parte, el PSOE pide "alinear" los riesgos y la calidad de decisiones de los directivos de grandes empresas de cualquier sector con sus sueldos eliminando, por ejemplo, los bonus garantizados independientemente de los resultados que consigan. También sugiere revisar la deducibilidad de este tipo de gastos en el Impuesto de Sociedades o condicionar "obligatoriamente" las decisiones sobre los sueldos a la votación de la junta de accionistas "con la participación de los minoritarios".
En las retribuciones variables, se pide que no puedan superar las fijas, así como desincentivar el peso excesivo de las 'stock options' en la remuneración, eliminando su consideración de retribución en especie y asimilándolas al salario para que coticen en la Seguridad Social a un tipo del 28%.
Con respecto a los directivos y miembros de los consejos de administración de entidades financieras que han recibido ayudas públicas, el PSOE reclama que devuelvan las retribuciones extraordinarias cobradas durante los últimos cinco años, y limitar los sueldos máximos de los actuales directivos, entre otras medidas.
Apoyo del resto de grupos
Pese al rechazo de los 'populares', el resto de grupos parlamentarios sí han anunciado su respaldo a la medida. Así, el portavoz económico de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), Alberto Garzón, ha recordado que su grupo presentó una propuesta "extraordinariamente parecida" en la pasada legislatura, aunque el PSOE votó en contra. "Esperamos que en esta ocasión tenga mejor recorrido", ha deseado.
Finalmente, ha recordado que la sociedad está "indignada y con toda la razón del mundo" y "no seguirá entendiendo" casos como el del exvicepresidente del Banco Santander, Alfredo Sáenz, que tras ser "condenado, indultado y tener una ley explícitamente para él se va a casa con una pensión de 88 millones de euros".
Por su parte, el diputado Álvaro Anchuelo (UPyD) ha aprovechado para señalar que "es una pena que el PSOE no hubiera pensado en esto un poco antes" y ha espetado a los socialista que, pese a estar en la oposición, "por coherencia aún pueden hacer algo: exigir a sus afiliados que han cobrado indemnizaciones en cajas quebradas que las devuelvan", algo a lo que también están "obligados moralmente" el resto de formaciones que participaron en la gestión de ese tipo de entidades.
Límites también para los deportistas
Este mismo ejemplo ha puesto también Pedro Azpiazu, del PNV, que ha calificado la indemnización de Sáenz de "absolutamente escandalosa, vergonzosa, obscena y ofensiva", y además "no es un caso aislado sino bastante común". "Esto no es el mercado, sino simplemente una vergüenza y espero que dentro de poco se considere un tic del pasado que desapareció con la crisis", ha añadido.
Así, ha precisado que aunque directivos y ejecutivos merecen tener salarios "acordes con su valía" eso no significa que se "apropien de cantidades que a la mayoría de los mortales nos produciría gran sonrojo recibir". "Por eso es oportuna y acertada la propuesta. Es una línea de trabajo que esta Cámara no debería abandonar hasta buscar un consenso amplio que podría extenderse incluso al debate sobre el límite de salarios de los deportistas de élite, por ejemplo en el fútbol, para sentar principios éticos y solidarios para el futuro", ha concluido.