15/05/2013 El programa de Asesoría Laboral para Profesionales del Instituto de Empresa Law School está a punto de cerrar su tercera edición y prepara ya la cuarta. El contenido de este programa está pensado para todos los profesionales que pretendan obtener unos profundos conocimientos prácticos de la regulación del sistema de relaciones laborales y de su aplicación en la empresa. Entrevistamos a Ignacio García-Perrote, socio director del departamento laboral de Uría Menéndez y director del programa.
¿Cuántas ediciones ha celebrado el programa Asesoría Laboral para Profesionales?
Estamos camino de la cuarta edición, pero tenemos antecedentes de programas similares en el propio Instituto de Empresa con más de diez años de experiencia. Esto significa que el que tenemos hoy entre manos es un programa perfeccionado, buscando la mejora a partir de las ediciones anteriores, para que aporte el máximo de conocimiento a sus participantes. Y sinceramente el feedback que recibimos es muy positivo: nos reconocen básicamente que el programa ha cubierto los objetivos que se plantearon al escogerlo.
El 80% de los profesionales que cursan este programa son licenciados en Derecho. ¿A qué perfil se dirige el programa? ¿Es estrictamente necesario haber cursado Derecho?
El programa busca ahondar en las relaciones laborales, por lo que tiene un importante componente jurídico pero no es imprescindible ser licenciado en Derecho. De hecho en anteriores ediciones hemos contado con licenciados en Psicología, entre otras titulaciones, que han demostrado que al tratarse de un enfoque muy práctico, basado en casos, no es estrictamente necesaria la base teórica que ofrece la licenciatura en Derecho. Nuestra esmerada selección de participantes da lugar a grupos que, precisamente porque son plurales y heterogéneos, son muy dinámicos, y permiten que los profesionales no solo aprendan de los profesores sino también de sus compañeros.
En este sentido, ¿La experiencia profesional sí es un requisito?
Es recomendable tener un rodaje en el mundo laboral, aunque no implique una larga trayectoria profesional. Lo que realmente buscamos es gente que, además de ser curiosa, tenga ganas de trabajar para especializarse en materias jurídico-laborales. La mayoría de los participantes en el programa son gente joven pero la experiencia que han tenido hasta el momento es en departamentos de empresas de relaciones laborales o recursos humanos. Aunque como sucede con la formación, no encajar en ese perfil no impide en modo alguno su participación, sino que la enriquece, porque generan un debate plural, diverso y permiten nuevos enfoques a cada caso planteado.
¿Cómo director, qué destacaría del cuadro de profesores de este programa?
Para este programa era esencial que el cuadro de profesores estuviera compuesto de profesionales en ejercicio, con un conocimiento muy profundo de las necesidades y los cambios de las empresas y la evolución de la ordenación jurídica en materia de relaciones laborales. Pero también era necesario que fueran profesionales con vocación docente, capaces de transmitir, de hacer llegar su conocimiento, y que disfruten del contacto con participantes de distintas procedencias para construir conjuntamente una respuesta a cada caso. Esa doble valencia es imprescindible.
Respecto la última Reforma Laboral, ¿Cuáles son los cambios a los que prestan más atención?
Esta pregunta es importante porque una de las ventajas que tiene el programa es que está muy atento a la realidad, es muy práctico ya que pretende desarrollar conocimientos y habilidades para resolver los problemas reales en el mundo de las relaciones laborales. Y como la ordenación jurídica del trabajo cambia constantemente, hay que insistir en la actualización.
Si nos adentramos en el contenido de la Reforma, hacemos hincapié en la superación de las dificultades que experimentan las empresas, tratando de crear alternativas que no necesariamente pasen por las extinciones o los despidos, sino que planteen otras posibilidades que permite nuestra legislación, como la llamada flexibilidad interna. Se trata de intentar mantener el talento en la empresa de la forma más negociada posible, y eso lo permite, aunque lo haga de manera problemática, la reciente reforma.
En este sentido, examinamos también con detalle las sentencias que van emitiendo los tribunales sobre normas tan nuevas, para que una vez finalizado el programa, el profesional pueda tomar decisiones seguras, respaldadas por contenidos jurídicamente consistentes.