26/07/2013 El gigante de la comida rápida ha quedado retratado esta semana cuando intentaba ayudar a sus trabajadores. Para ello lanzó una guía de planificación financiera, llamada ‘Practical Money Skills for Life’, conjuntamente con Visa y Wealth Watchers Internacional, en la que se explica cómo vivir cobrando 7,72 dólares la hora (y admitiendo que es imposible, puesto que en el presupuesto se suponen dos trabajos).
Sin embargo, cuesta de creer que no haya dado de sí el sueldo mensual que se presupone de media a sus trabajadores, puesto que la mayoría de partidas se han cifrado por debajo de la media y otras simplemente no aparecen. El caso de la vivienda, se estima un alquiler de 600 dólares al mes, algo prácticamente imposible en cualquier ciudad norteamericana.
Para algunos gastos de la vivienda se ha estimado un valor inferior al real, por ejemplo la electricidad, se han fijado en 90 dólares, cuando la media nacional supera las 100. Pero esto en el mejor de los casos, puesto que otros, como el agua o el gas, simplemente no se han tenido en cuenta.
Lo mismo ocurre con una partida tan necesaria como es la comida. Algunas burlas que ya se han realizado de esta guía por Internet sugieren que los empleados solo pueden comer a escondidas en su puesto de trabajo la comida que cocinan. Otras minucias que quedan fuera del presupuesto es ir vestido o tener hijos.
Sin embargo, algunos prestigiosos medios de comunicación como Los Angeles Times o el Washington Post han salido en defensa de esta iniciativa para ayudar a planificar la realidad de millones de estadounidenses que, sea justo o no, viven con menos de 25.000 dólares al año. En una declaración para Los Angeles Times, McDonald’s se defendió alegando que "las muestras que se encuentran en este sitio son ejemplos genéricos y están destinados a proporcionar un panorama general de un presupuesto individual".
En los últimos meses ha habido varias manifestaciones por parte de los empleados de las cadenas de comida rápida en Estados Unidos, entre ellas McDonald’s pero también Wendy, Taco Bell, KFC, Burger King y Domino’s Pizza, exigiendo básicamente unos salarios más altos.