18/09/2013 Regus anuncia la apertura de un nuevo centro de negocios en Barcelona. Ubicado en la calle Tarragona en una de las zonas con mayor actividad empresarial de la ciudad, el centro está a tan solo unos metros de la Estación de Sants.
Se trata de la cuarta apertura de Regus en Barcelona y la decimosexta en España, que ya cuenta con centros en ciudades como Madrid, Bilbao, Málaga, Marbella y Valencia.
El centro barcelonés alberga oficinas, salas de reuniones y estudios de videoconferencias en un moderno y luminoso edificio, y cuenta con acceso directo a Business Lounges, conexión Wi-Fi segura de alta velocidad y asistencia administrativa en varios idiomas. Su estilo campus con oficinas compartidas facilitan las relaciones entre los distintos negocios y promueven así la dinamización del sector empresarial.
Los espacios de trabajo flexible permiten a las empresas reducir los costes generales que suponen las propiedades fijas o gozar de presencia en el centro de la ciudad sin invertir capital por adelantado o atarse a un contrato de alquiler.
Según el índice de confianza empresarial de Regus, realizado entre más de entre 26.000 empresas de 90 países, el 72% de las empresas españolas esperaba que su plantilla aumentara o se mantuviera durante el año, y este sistema les permite ampliar la plantilla sin el riesgo de comprometerse a pagar por un espacio innecesario o atarse a un alquiler si ésta se reduce en el futuro.
El respaldo que Regus ofrece a las empresas españolas es especialmente útil si se tienen en cuenta las dificultades que los empresarios españoles afrontan en este momento tales como la falta de acceso al crédito (89%), la falta de ayuda por parte del gobierno (73%) y los trámites burocráticos (71%).
Philippe Jiménez, director de Regus en España, afirma: “No existe ningún motivo para que las empresas se ciñan a los métodos habituales de trabajo. El 72% de las empresas afirma que las prácticas de trabajo flexible, como la posibilidad de que el personal pueda elegir el momento y el lugar de trabajo, generan un aumento de la productividad y una mejor conciliación laboral y familiar. De hecho, el 68% de las empresas manifiesta que dichas prácticas favorecen que los trabajadores generen ingresos adicionales.