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Los 16 errores comunes de quienes quieren ser promocionados

No cuantificar los logros conseguidos o no tener paciencia son algunos de los principales obstáculos

 
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04/12/2013 Pedir una promoción en el trabajo ha sido siempre uno de los momentos más tensos de la carrera profesional, pero ahora lo es aún más dado el aumento de competencia en la difícil situación actual. Son muchas las posibilidades de hacer un paso en falso y cometer un error en la discusión más delicada.

Forbes recoge las opiniones de distintos expertos en promoción laboral para elaborar una guía con los 16 errores más comunes que se cometen al pedir un aumento de sueldo, la subida de un peldaño en el organigrama de la organización o incluso la ampliación de tareas en el plano horizontal.

1. Pedir demasiado de golpe. Muchos empleados llevan tiempo pensando que merecen una promoción, un aumento de sueldo u otros privilegios y una situación hace que estallen y lo pidan todo de golpe. Es muy probable que esto sorprenda al superior y difícilmente conceda lo que se pide. Así que el primer paso es conocer las prioridades que tienes y trabajarlas poco a poco.

2. Creer que las promociones vienen solas con el mérito. Tampoco es bueno el extremo contrario de sentarse a esperar, porque además esto significaría no tener en cuenta muchos otros aspectos que influyen en una promoción, como la política de la empresa o el don de la oportunidad. Conoce la cultura corporativa en la que te rodeas y haz un buen trabajo acorde con esos parámetros.

3. Descuidar las metas a largo plazo. Los empleados que están pensando en pedir una promoción tienden a cumplir todos los objetivos inmediatos pero pueden abandonar los objetivos de carrera en general, olvidando proyectos a largo plazo que son los que el superior tendrá en cuenta para considerar o no la petición.

4. Insistir demasiado. Si ya lo has pedido y lo has recordado varias veces, pero no ha tenido efecto, no insistas más. No significa que no vaya a suceder nunca, pero puede que no sea el momento. Si lo fuerzas demasiado, quizás precisamente por esto no llegue nunca. Ante varias negativas, sigue haciendo tu trabajo e inclusa intenta mejorarlo.

5. Pensar que una promoción es la solución a todo. Una promoción, aunque evidentemente te satisfacerá en ese momento, no es la solución a todos los inconvenientes que le ves a tu puesto actual. Si lo haces solo para huir de donde estás ahora, ten por seguro que ni tu ni la empresa conseguiréis mejores resultados a largo plazo.

6. Rebasar los límites de tu posición. Ya sea para demostrar que te interesa o porque eres capaz, traspasar los límites de tu posición hacia una superior es siempre un error. Tu jefe probablemente lo interpretará como una invasión de su territorio, cosa que no solo no te facilitará la promoción, sino que probablemente te la obstaculice. Respeta la jerarquía.

7. No procurar una relación win-win. Para que tu empresa te ascienda, tienes que demostrar que con ello no solo ganas tu, sino que además gana la empresa. Demuestra a la dirección que cuentas con la formación, experiencia y/o habilidades necesarias para ocupar un puesto superior al que estás ocupando ahora, y que si lo haces les reportarás un beneficio directo.

8. No identificar el lugar y el momento idóneo. Puede que tu planteamiento sea perfecto pero que lo plantees en la situación equivocada, lo que echará a perderlo rápidamente. Asegúrate de que predispones el espacio y el tiempo necesario para mantener esta charla, y si es posible, en un momento que el responsable se encuentre especialmente receptivo. Huye de los picos de trabajo o los días de mal ambiente en el trabajo.

9. Justificar tu petición solo por el tiempo que llevas trabajando. Parece que uno de los errores más comunes es pensar que la longevidad en la empresa implica necesariamente una promoción. Si las contribuciones de alguien que lleva años en el mismo puesto son regulares desde el primer día, nada hace pensar que necesite una promoción.

10. No tener un importante logro reciente. A pesar de tener en cuenta los resultados a largo plazo, tiene que haber un desencadenante que explique tu petición en este momento. Dale a tu superior una visión global pero también un hito conseguido recientemente que permita justificar tu promoción en este difícil momento para el mercado laboral.

11. Poner a prueba a tu superior. No es el mejor aspecto en el que testar la paciencia de tu responsable. No intentes averiguar poco a poco hasta dónde estaría dispuesto a llegar. Hay mejores maneras de tomarle la temperatura, utilizando otros aspectos menos delicados. Pero para la promoción, plantea tu oferta, hazlo una vez y hazlo decidido.

12. Utilizar argumentos incorrectos. Como quejarse de otras promociones que están teniendo lugar en la empresa. Es un comportamiento absolutamente negativo, además de dejar claro que si tu eres promocionado, no tendrás precisamente buen rollo con las demás personas que ya han alcanzado el nivel que tu buscabas. Mantén una actitud positiva en todo momento.

13. No tener claras las directivas exigidas. Para estar seguro de que puedes responder con éxito a una promoción, primero debes tener claro que se esperará de ti si la consigues. Asegúrate de que puedes cubrirlo y no tengas miedo a expresar o preguntar aquello que te plantee dudas.

14. No disponer de cifras que cuantifiquen tu trabajo. Para poder justificar que te mereces una promoción, demuéstralo con cifras claras que actúen como tus credenciales, si puede ser, por escrito. Este es probablemente el mayor error cometido en la búsqueda de una promoción: dejar claro porque lo quieres tu pero no porque lo querría la compañía.

15. La falta de persistencia. Una cosa es insistir demasiado y la otra no intentarlo suficientes veces. Las cosas de palacio van despacio, así que haz un seguimiento de las conversaciones que tienes con tu responsable porque es posible que las emociones personales te traicionen en estos casos y te transmitan unas sensaciones que no se ajustan a la realidad.

16. Abandonar el barco antes de tiempo. Imagínate que después de tanto esfuerzo, tu jefe acepta darte una promoción o un aumento de sueldo pero a ti te ha parecido que te decían que no y sencillamente te has desinteresado. Habrás gastado muchos cartuchos en vano. Ten paciencia y espera que, entre todos los temas que se discuten en la dirección de la empresa, tu promoción se haga un hueco.
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