19/12/2013 ¿Cómo son y cómo queremos que sean los líderes que dirigen las empresas? ¿Qué características debe reunir el líder del mañana? Para responder a estas preguntas la escuela de negocios ESCP Europe acaba de poner en marcha en su campus de Madrid una incubadora de talento, un vivero para buscar a los ases de corazones del liderazgo emocional del mañana y retar al statu quo actual basado más en ejecutar que en liderar con humanidad y empatía.
Para ello, cuenta con un taller emocional, precisamente bajo el título “Aces of Hearts”, que va más allá de un mero seminario, con el objetivo de llevar a cabo una reparación interna y profunda de los futuros líderes de manera que les facilite el camino para una transformación auténtica. De la mano de la experta en coaching, Irene García, ESCP Europe define cómo son y cómo actúan esos ases de corazones que dirigirán las empresas del futuro.
¿Quién es un as de corazones?
Es aquella persona que aúna las características del liderazgo emocional. Como as personifica al líder, el corazón a lo emocional. Los ases de corazones representan la nueva corriente del management empresarial, aquella que pone el foco en la persona y no en los números, incluso en época de vacas flacas y de crisis.
Sabe repartir juego
Un líder emocional reparte juego, abriéndose desde el interior y forjando confianza en su equipo. Les hace partícipes de cada proyecto, conoce los talentos de cada uno y les implica de manera directa en la consecución de los objetivos.
Tiene mano ganadora
Un líder emocional emite confianza y humanidad porque sabe que no es infalible y porque es un apasionado del trabajo en equipo. El magnetismo que irradia por su naturalidad y sinceridad, huyendo de la impostura, es capaz de mover organizaciones.
Conoce cuál es la mejor baza
El líder emocional sabe que precisamente el corazón es la mejor baza para ser rentable en la empresa y, en definitiva, para la sociedad. La jugada no es sólo una consecución de objetivos, sino una estrategia limpia basada en cómo conseguirlos.
Sabe jugar sus cartas
Un as de corazones sabe jugar sus cartas teniendo en cuenta también siempre las de los demás porque el éxito de la jugada se basa en lo colectivo y no sólo en lo individual. De ahí que sus señas más potentes sean la colaboración mutua, la flexibilidad, la apertura de miras y la confianza en su equipo.
Busca conseguir el póker de Ases
El líder emocional busca un póker de ases, la jugada definitiva. Aquella que es capaz de retar ese statu quo actual y lograr, a la vez, los objetivos empresariales planteados. Lidera con cabeza, pero sin desprenderse de las emociones, del corazón porque trabaja con y para personas.