
11/03/2014 Ya sea porque te han contratado externamente para una nueva posición o porque te han promocionado a nivel interno, puedes encontrarte ante la delicada situación de tener que liderar a personas mayores que tu, y que en muchos casos, llevan más tiempo en la empresa que la silla en la que te sientas. Esta situación la aborda Alison Green en su famoso blog Ask a Manager, y ofrece las siguientes recomendaciones.
1. Sé consciente de que los empleados te imitarán. Si te muestras inseguro, ellos también lo pensarán de ti, del mismo modo que si te muestras confiado, les darás motivos para no preocuparse. Actúa siendo tu mismo pero no pongas en duda tu autoridad solo porque tienes empleados mayores que tu.
2. Recuerda por qué te contrataron. Ocupas ese puesto porque has sido la elección final de un grupo de expertos en selección para ocuparlo. Estás más que preparado para ejercerlo y así lo avalan los expertos, así que ten la misma fe que ellos tuvieron en ti.
3. Quizás la edad te preocupa más a ti que a ellos. Sí, probablemente se han dado cuenta de que eres más eres más joven, pero esto no tiene por qué ser malo. Lo único que quieren es un jefe responsable, que les ayude a hacer bien su trabajo, y si haces esto, no importa la edad que tengas.
4. Vístete para la ocasión. El aspecto puede ser la clave en la imagen que transmites. Teniendo en cuenta el código de vestimenta de la compañía, escoge looks apropiados para tu edad y para tu nueva posición, independientemente de a quien tengas por encima o por debajo.
5. Presta atención al lenguaje no verbal. Si utilizas un tono demasiado débil, lo único que entenderán es que te sientes joven e inexperto. Pide la opinión de otras personas, pero hazlo con un tono de voz firme, y dejando claro que la decisión final es tuya.
6. Trata a todos los empleados de la misma manera. Independientemente de su edad. Para que no sea un problema para ti, tienes que empezar por normalizarlo entre ellos. Diferéncialos por su desempeño, no por los años que hace que nacieron.
7. No seas demasiado duro para marcar terreno. La autoridad tendría que derivarse de tus palabras y tus acciones, sin que tengas que recordar quién es el jefe, porque esto precisamente te debilita. Y si eres demasiado duro, van a perder la confianza en ti, así que procura encontrar un equilibrio confortable para todos.
8. Afronta las faltas de autoridad. Si sientes que alguien se está saltando la jerarquía, no lo excuses por la diferencia de edad. Aborda el tema de la manera más natural, dándole la oportunidad de descubrir que eres un buen jefe y que estaba equivocado, pues no supone un problema asumir tu autoridad.
9. Aprende de los mayores. Sin que suponga un riesgo para tu liderazgo, muéstrate abierto a recibir consejos de los empleados que llevan muchos años en la compañía o que acumulan mucha experiencia en el sector. Si les premias por ello, jugaran esta carta en tu favor y no en tu contra.
10. Finge hasta que sea real. Es posible que al principio te cuesta hacerte a la idea, y resulte incómodo para todos. Acepta fingir los primeros días para que poco a poco, la situación se vaya normalizando y todos estos consejos, que al principio serán impostados, fluyan de manera natural.