17/03/2014 Procedente del Banco Central Europeo, que tiene sede en Fráncfort, Jorg Asmussen se ha instalado en Berlín para ejercer de viceministro de Empleo, bajo las órdenes de Andrea Nahles, la actual ministra de Empleo fruto de la coalición de socialdemócratas y democristianos. Hace dos semanas Asmussen estuvo en España, invitado por el Instituto Berggruen, donde aplaudió las medidas del Gobierno en políticas de trabajo, y El País aprovechó para entrevistarlo.
Como proyectos de su legislatura, destaca la reforma de las pensiones, especialmente la medida por la cual quien ha cotizado durante 45 años puede retirase con 63 años. Por otro lado, destaca también la introducción de un salario mínimo interprofesional de 8,5 euros por hora, que recientemente se ha sabido que no se aplicará a los menores de 18 años para intentar retenerlos en formación hasta entonces.
Sin embargo, cree Amussen que en Alemania el Gobierno no es responsable de la fijación de salarios. Lo son los agentes sociales: los sindicatos y las empresas se encargan del proceso. Y la experiencia es muy positiva. “El único ámbito en el que interferimos es, lógicamente, en el sector público, y ahora en la fijación de un marco legal para el salario mínimo”.
Sobre la bajada de salarios que piden para España el FMI y la OCDE, responde que la economía española ha ganado competitividad en el último año, y eso es un logro muy importante. “Sé que el proceso ha sido doloroso, pero reconozco el mérito del avance logrado por una serie de medidas, por ejemplo, la reforma laboral. Eso se ve reflejado también en el aumento de las exportaciones españolas. No es solo una cuestión de salarios. Se trata de aumentar también la productividad, y creo que es lo que está pasando aquí.”, afirma el político alemán.
Preocupación por el paro juvenil
Acerca del paro juvenil, Amussen ha mostrado su preocupación, afirmando que es una situación inaceptable que supone una gran carga a nivel europeo. Y a pesar de ser partidario de las diversas cumbres celebradas, cree que no es solo una cuestión de recursos a nivel europeo. “Otro elemento muy importante es el desarrollo de un mercado laboral europeo con movilidad laboral dentro del mercado común y, especialmente, en la eurozona”, determina Amussen.
Sobre la posible emigración como vía de escape, considera que no es un problema porque es temporal. “No digo que la fuga de cerebros no sea un problema. Pero para los países y la gente es mejor poderse beneficiar de la política de libre circulación en la UE. Creo que para una persona es mejor tener un trabajo y una formación, por ejemplo, en el suroeste de Alemania que estar parado en ciertas regiones de Grecia”.
Moderar el optimismo
Desafortunadamente, reconoce que no existe panacea para resolver el paro, pero la solución pasa sin duda por crear nuevo empleo. “Esa es la verdadera medida de la superación de una crisis, y no la prima de riesgo”.
Finalmente, en cuanto a las perspectivas de futuro, cree que debemos moderar el optimismo. “Según las previsiones de la Comisión Europea, el desempleo bajará muy lentamente este año y el próximo, así que no deberíamos cantar victoria ante nuestros ciudadanos, aunque ya podemos ver un avance real”.