31/03/2014 Alrededor de 180.000 personas participaron en los programas de activación laboral y formación para el empleo gestionados por Lanbide en 2013. Por eso el Servicio Vasco de Empleo invirtió 137,12 millones de euros en este conjunto de medidas dirigidas a mejorar las posibilidades de acceso al mercado de trabajo, y dedicó otros 435,3 millones de su presupuesto a atender las necesidades básicas de 62.000 personas que carecían de ingresos suficientes para hacer frente a los gastos de supervivencia.
El viceconsejero de Empleo y Trabajo del Gobierno Vasco, Ricardo Barkala, y el director general de Lanbide, Adolfo Alustiza, han presentado en Bilbao, el balance del Servicio Vasco de Empleo correspondiente al año 2013, en el que sobresalen los 137,12 millones de euros que se han dedicado al fomento de las políticas activas de empleo (activación laboral y formación para el empleo) y los 435,36 millones para atender las dos prestaciones sociales que actualmente gestiona el organismo público: la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV).
Al finalizar el año, el 73% de las personas con derecho a percibir la RGI (62.817 personas) lo hacía dentro del plazo legal -dos meses desde la fecha de solicitud-, lo que supone un incremento de 24 puntos respecto al año anterior.
En su intervención, Ricardo Barkala ha defendido el modelo de orientación profesional de Lanbide, en el que las personas son protagonistas y corresponsables de su búsqueda de empleo con el apoyo individualizado de los profesionales del servicio. A las personas demandantes de empleo, Lanbide les ofrece el acceso a todas las ofertas laborales y procesos de selección que gestiona, y a las empresas les ofrece los perfiles que mejor se adaptan a sus requerimientos y necesidades. El viceconsejero de Empleo apuesta por profundizar en este modelo de intermediación laboral que en 2013 tramitó 13.425 ofertas.
Además de la intermediación, Lanbide ofrece servicios coordinados en los ámbitos de la orientación, apoyo al empleo y desarrollo local a personas y empresas. En su exposición, Adolfo Alustiza ha señalado que, durante 2013, 120.630 personas han participado en los cinco grandes programas de activación laboral gestionados por Lanbide. Estas medidas han requerido una inversión de 62,67 millones de euros, de los cuales 44,84 han servido para fomentar las contrataciones en el mercado no ordinario y aumentar la empleabilidad de las personas con dificultades especiales de inserción laboral. A través de este programa se han realizado 21.659 contrataciones.
Igualmente, en las 43 oficinas que Lanbide tiene desplegadas por la geografía vasca los profesionales del servicio habían materializado 212.496 intervenciones de orientación para el empleo.
Formación para activar el empleo
En el marco de las políticas activas de empleo, la formación resulta clave para la activación laboral, y tiene por objeto facilitar a las personas trabajadoras, tanto desempleadas como ocupadas, una formación ajustada a sus necesidades y a las del mercado de trabajo. Para las primeras, Lanbide gestiona programas específicos dirigidos a quienes presentan dificultades para acceder a este mercado, programas con compromiso de contratación para cubrir el perfil profesional requerido por las empresas, programas para jóvenes en la modalidad cual, así como prácticas no laborales para personas con riesgo de exclusión social y déficit formativo.
En relación con la formación dirigida a las personas desempleadas, el programa con mayor presupuesto se dirige a las personas desempleadas con dificultades de integración laboral. Este tipo de formación que se imparte en centros públicos y privados contó con una inversión de 33,01 millones de euros para cursos de artes gráficas, comercio, electricidad, fabricación mecánica, etc.
Otros programas para personas desempleadas son el de formación con compromiso de contratación, Hezibi, recursos formativos al servicio de la inserción laboral y empleo verde.
Para las personas que ya cuentan con un empleo, Lanbide ofrece cursos para su cualificación a lo largo de la vida laboral a través de Hobetuz-Fundación vasca para la formación profesional continua. En 2013, 37.170 alumnos realizaron este tipo de formación que contó con una financiación de 19,9 millones de euros.
Balance de las prestaciones sociales
Al abordar el balance de las dos prestaciones sociales que gestiona Lanbide –RGI y PCV-, su director general ha subrayado el importante recorte que se ha realizado, durante el pasado año, en los plazos de resolución para el cobro de ambos derechos subjetivos, atendiendo así a una de las principales demandas de los perceptores. El porcentaje de procedimientos resueltos dentro del plazo legal; es decir, materializados en nómina en los dos meses siguientes como máximo desde la fecha de solicitud, ha pasado del 49 al 73% en el último año.
“Este recorte de los plazos es aún más claro en el caso de los expedientes prioritarios, los más urgentes, que han llegado al 82% desde el 47% registrado en enero de 2013”, ha recalcado Alustiza, para quien este resultado pone de relieve el esfuerzo realizado por la plantilla de Lanbide para agilizar la gestión administrativa.
Por territorios, Alava cerró el año con 9.011 beneficiarios (56,8 millones de euros), Bizkaia con 39.738 (228,3 millones), y Gipuzkoa con 14.068 (74,0 millones). El tramo de edad con mayor concentración de beneficiarios es el de 35 a 44 años (27,1%), además 6 de cada 10 personas que cobran la RGI son mujeres (59,0% frente al 41% de hombres). El número de personas autóctonas que perciben la RGI, unas 45.000, es aprox. 2,5 veces mayor que las extranjeras (71,9% frente a 28,1%).