02/05/2014 El presidente de Francia, François Hollande, pidió confianza en la hoja de ruta fijada por el Gobierno para los próximos tres años y propuso nuevas medidas con las que favorecer la creación de trabajo entre los parados de larga duración.
En la clausura de un foro gubernamental sobre el empleo, y antes de la votación consultiva del programa de recortes, Hollande aseguró que la principal prioridad es el empleo, y que debe primar "el principio de confianza" sobre el de sospecha.
Entre sus dos propuestas, que los parados de larga duración, "sea cual sea su edad", se puedan beneficiar del estatuto de aprendiz, hasta ahora reservado a gente de entre 16 y 25 años, y que el "contrato generación", fórmula para favorecer el empleo entre los más jóvenes, contemple también a los mayores de 57.
"La idea es que podamos abrir la puerta de las empresas a los desempleados de larga duración", sin que suponga un coste añadido, sino que se incluya en los fondos existentes de formación, detalló Hollande.
"La confianza debe ser recíproca", añadió en un discurso en el que abogó por "ir más rápido, más fuerte", y por crear las condiciones para un crecimiento duradero, con reformas estructurales y "perseverancia".
Rechazo del plan en las manifestaciones del Dia del Trabajador
Hollande fue omnipresente en las más de 100 manifestaciones por el Día del Trabajo y "contra la austeridad", que reunieron a 210.000 personas en todo el país y 65.000 en París, según la CGT. Sin embargo, cabe destacar la diferencia entre las jornadas del Primero de Mayo durante la presidencia de Sarkozy, que superaban cómodamente el millón de manifestantes.
Entretanto, como cada Primero de Mayo, el principal partido de extrema derecha francés, el Frente Nacional (FN), realizó un acto frente al monumento de Juana de Arco y luego lanzó su campaña para las elecciones europeas con un acto en la céntrica Opera de París, donde su líder, Marine Le Pen, brindó un encendido discurso.