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Guía para que los adictos al trabajo se tomen un descanso
Es posible moldear a los workaholics rompiendo rutinas que mejoren la productividad
26/05/2014 Parece que una de las claves del éxito para ser más productivo es dejar de trabajar tanto. Incluso para los obsesionados con el trabajo, los beneficios de alejarse de la monotonía laboral del día a día son difíciles de negar. He aquí cuatro propuestas por parte Ruzwana Bashir, fundadora de la empresa de organización de eventos Peek.com, para mantener el equilibrio entre la vida profesional y la personal.
1. Reuniones Walk’n’talk. Ya hace tiempo que se han convertido en tendencia las reuniones de pie, pero se puede ir un paso más allá. Y es lo que se está haciendo, por ejemplo, en el paseo marítimo de San Francisco, donde ejecutivos de empresas cercanas van a mantener charlas mientras dan un paseo. Caminar uno junto al otro ayuda a construir vínculos, además de generar un ambiente saludable fuera de la oficina. Además, varios estudios demuestran que caminar no interfiere en la concentración y además incrementan la creatividad.
2. Días laborables fuera del trabajo. El problema del lugar de trabajo habitual es que nos mantiene atados a la acción reactiva, contestando a las llamadas y a los correos electrónicos que siempre parecen ser urgentes. En cambio, tomarse un día de trabajo entero en otro sitio, ya sea en casa, en una cafetería o en una sala de reuniones de otra empresa, ofrece el tiempo necesario para pensar en aquello importante aunque no sea urgente, y abordar estratégicamente proyectos a largo plazo.
3. Un día de fiesta obligado. Aunque a priori cuesta convencer a un adicto al trabajo de que debe tomarse como mínimo un día de fiesta a la semana, resulta mucho más fácil a partir de la primera experiencia. Especialmente en aquellos que, para desengancharse del correo electrónico, necesitan hacer deporte o una actividad totalmente diferente a las habituales. Este panorama predispone para una productividad mucho más elevada al retomar el trabajo.
4. Eventos de trabajo en los que no se trabaja. Cada vez más empresas organizan eventos que no tienen que ver con el trabajo directamente, pero que hacen reflexionar a los asistentes sobre los éxitos y desafíos de la empresa, así como mejorar y fortalecer las relaciones entre los miembros del mismo y de los distintos departamentos. No hay que olvidar que las relaciones humanas tienen un papel fundamental dentro del impacto que podemos aportar a la empresa.