19/06/2014 "No es mi empresa, no es mi ERE". El presidente de Coca-Cola en España, Marcos de Quinto, no se ha cansado de repetir esta frase durante los últimos meses para argumentar que el gigante de los refrescos no ha despedido a nadie en España y que el Expediente de Regulación de Empleo corresponde en realidad a Iberian Partners, su embotellador único.
Sin embargo, fue De Quinto el que se encargó personalmente de pedir ayuda en el proceso al Gobierno, reuniéndose con varios de sus ministros: Fátima Báñez, la titular de empleo, Miguel Arias Cañete, el anterior ministro de Agricultura y Luis de Guindos, de Economía.
En un correo electrónico al que ha tenido acceso El Economista, el director de Relaciones Corporativas de Coca-Cola, Juan José Litrán, pedía una reunión entre Guindos y el presidente de la compañía a la jefa de Gabinete del ministro, Rosa María Sánchez-Yebra.
"A pesar de que a Marcos le une una relación de amistad con el ministro (incluso tiene su móvil personal) me ha parecido que lo más oportuno era gestionar este encuentro a través de ti como jefa de su Gabinete", le dice Litrán en el correo, enviado el pasado día 11 de febrero, poco después de que el ERE se hiciera público.
Encuentros con Arias Cañete y Báñez
El directivo de Coca-Cola explicaba en el correo que "Marcos ya ha mantenido encuentros sobre este tema con los ministros D. Miguel Arias Cañete y Dª Fátima Báñez" e insiste en que "como esta semana está previsto un incremento de la presión de los sindicatos y algunas otras formaciones políticas, aumentando las posibilidades de que el tema genere cuestiones en los medios, nos parece importante que si es posible pudieran verse por un breve espacio de tiempo".
Fuentes próximas a la empresa, consultadas por El Economista aseguran que esa reunión entre Marcos de Quinto y Luis de Guindos efectivamente se produjo, dentro de una serie de encuentros que llevaron al máximo ejecutivo de la multinacional a reunirse también con representantes del Gobierno de Madrid, especialmente después de que la plantilla de la fábrica de Fuenlabrada.
Al parecer, los encuentros y reuniones se llevaron a cabo, de acuerdo con las fuentes consultadas, tras un enfrentamiento con la dirección de Iberian Partners, encabezada por su presidenta, Sol Daurella, que exigió a la compañía una mayor implicación en la defensa de los planes de reestructuración.
La decisión depende del juez, no del Gobierno
Hay que tener en cuenta, no obstante, que tras la entrada en vigor de la reforma laboral el Gobierno no tiene capacidad para aprobar o rechazar un ERE y que, aunque la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, pueda emitir un informe al respecto, éste no es vinculante, ya que la decisión final corresponde a los jueces, siempre y cuando, lógicamente, el proceso haya sido impugnado.
En este caso, de momento la compañía Coca-Cola Iberian Partners continúa adelante con la fusión mientras prepara un recurso para la sentencia de la Audiencia Nacional que ha declarado nulo el ERE.