
08/07/2014 La sede de la patronal PIMEC en la capital catalana fue el escenario, el pasado 3 de Julio, del V Fórum Alqvimia de la Felicidad en el que se mostraron las claves de un nuevo paradigma basado en potenciar una economía que ayude al equilibrio de género, y sea más respetuosa con los valores femeninos y la visibilidad y el liderazgo de la mujer en el mundo de la economía y la empresa.
Para ello, contó con la presencia de cuatro líderes empresariales: Lourdes Ribes, presidenta de ASODAME, en representación de la patronal PIMEC; Anna Mercadé, directora del Observatorio Mujer, Empresa y Economía de la Cámara de Comercio de Barcelona; Imma Amat, propietaria del grupo inmobiliario Amat; y Laura Morata, socia fundadora de la empresa “Madre Mía del Amor Hermoso”, además de la participación Idili Lizcano, fundador y director Gerente de Alqvimia, impulsor del evento; y David Escamilla, comunicador, escritor y moderador del Fórum. La apertura del acto fue a cargo de David Giménez, director ejecutivo de Pimec.
Las ponentes destacaron las dificultades con las que se encuentra la mujer al ascender a puestos de alta dirección, y más concretamente al núcleo del poder donde se toman las grandes decisiones.
Se hizo referencia a la lucha de las mujeres en el mundo laboral, una lucha que se asoció con una revolución silenciosa ya que en Cataluña un 40% de empresas son lideradas por mujeres, pero el sistema actual no les permite tener una presencia en los aparatos de dirección que refleje su posición de cara a la sociedad.
Un ejemplo claro es que en fórums y encuentros empresariales es mucho más notoria la presencia de hombres que la de mujeres. Actualmente el sistema está regido por unas reglas masculinas que no están al 100% en sintonía con la naturaleza propia de la mujer, por lo tanto adaptarse implica un doble esfuerzo. “Cuando una mujer es buena en su trabajo se ha de esforzar el doble porque ha de seguir unos estándares fuera de su esencia femenina, por lo tanto una mujer competente, es doblemente competente” declaró Idili Lizcano.
Sin embargo, es un momento de cambio, de incorporar un nuevo paradigma empresarial que incluya los valores femeninos -amor, tolerancia, paciencia, generosidad, solidaridad, descentralización y consciencia-, que dé voz a las mujeres y que demuestre que la igualdad entre hombres y mujeres es posible y rentable. Como destacó Anna Mercadé en su primera intervención “cuando las cosas se hacen con valores femeninos, amor y valor, la cuenta de resultados sale sola”.
La lucha debe continuar
Los ponentes del Fórum coincidieron en su mayoría en defender el establecimiento de cuotas para tener representación en los consejos directivos como única vía real para avanzar en esta dirección .Asimismo, defendieron que el mundo empresarial debe estar compuesto por organismos y empresas con un papel clave en la sociedad y que éstas deben inspirar valores. Las empresas son parte de la vida, y en consecuencia deben contar con energía masculina y energía femenina para poder crear un equilibrio así como riqueza.
En el encuentro, se llegó a la conclusión de que los valores destacados en el liderazgo femenino son: la visión panorámica de las mujeres, su empatía, sus competencias transversales, la intuición, la cooperación y especialmente su respeto y consonancia con el entorno, la naturaleza y las personas. Este conjunto de valores aplicados a una estrategia empresarial compartida con los valores masculinos (por ejemplo, su capacidad de focalizarse en un objetivo y centralización, entre otros) crea una empresa que, como la propia naturaleza, está en equilibrio, ligada a la creación y a la vida.
Por lo tanto, los retos de futuro se basan en buscar el equilibrio entre la vida laboral y la empresa, para tener una mayor conciliación y ser creativos y conseguir, de este modo, empresas rentables y con conciencia social. En encuentros como el V Fórum Alqvimia de la Felicidad la sociedad es testigo de un cambio, de utopías que con esfuerzo y pedagogía se convierten en realidades.