
25/07/2014 A estas alturas, nadie pone (o debería poner) en duda que para el tejido empresarial del mundo las personas son el elemento diferenciador de las empresas. En efecto, los trabajos son prestados por personas, por lo que la calidad de su desempeño tiene un impacto directo sobre la cuenta de resultados de las Compañías, su crecimiento y su rentabilidad.
Esta reflexión tendría que hacer pensar que las empresas deberían dedicar buena parte de sus esfuerzos a encontrar las personas con las cualidades óptimas para su negocio, formarlas adecuadamente y conseguir que sus directivos asuman que una parte importante de su puesto tiene que ver con la exitosa gestión de este “recurso”. En buena lógica, ello redundaría en una mayor satisfacción de sus clientes y, por lo tanto, en unas mejores cifras. Para ello, nada mejor que contar con las herramientas más rigurosas y certeras.
A finales del 2012 la Organización Internacional de Normalización (ISO) publicó la primera norma internacional aplicada al campo específico de la evaluación de personas, grupo y organizaciones en contextos laborales. La ISO 10667 Assessment service delivery. Procedures and methods to assess peolpe in work and organizational setting, una norma ad hoc para los profesionales de los Recursos Humanos, puesto que la evaluación de personal resultar ser sin duda la herramienta más relevante de gestión de personas.
Está claro que podremos desarrollar todas las políticas de Recursos Humanos que consideremos más novedosas, de mayor alcance y con el más aclamado de los éxitos que, si no sabemos sobre quién las estamos aplicando, estaremos abocados al fracaso. Y éstos, más que nunca, son tiempos de orientarnos hacia el éxito y caminar sobre seguro.
Beneficios
La ISO 10667 fue adoptada por AENOR como norma española durante el segundo trimestre del 2013, por lo que está disponible en este idioma para todos los profesionales de Recursos Humanos. Este documento, que es certificable por un tercero independiente, recoge requisitos para realizar la evaluación de las personas, grupos y organizaciones. Estructura la evaluación desde una perspectiva basada en evidencias, medible y aplicable a todo el mundo, y cubre todo el ciclo de la vida laboral. En la figura 1 se recogen los beneficios que puede reportar la adopción de esta norma, y que se analizan a continuación:
Prestigio Interno
Parece que en Recursos Humanos urge la necesidad de ganar prestigio interno. El maestro D. Ulrich, en su libro El futuro de la Dirección de Recursos Humanos (2003), habla de una función de Recursos Humanos en “horas bajas”. Se impone el momento de aportar valor. Para ello, deberemos comenzar por hacer bien las cosas, ofrecer soluciones evidenciando un manejo experto de la disciplina para luego ganar lo que se denomina “credibilidad técnica”. Es decir, inspirar confianza en los otros, ganar credibilidad pero no producto de la mera difusión de la tarea realizada, sino porque los otros perciben que la tarea está realmente bien realizada. Y cuando el área de Recursos Humanos alcanza ese nivel de credibilidad, se facilita la implementación de cualquier programa, dado que tanto los directivos como los colaboradores tienen confianza en su gestión.
“Employer branding”
Lograr esta “marca” implica construir una imagen positiva en el mercado, conseguir una reputación como buen empleador, tanto para los coalboradores actuales como para los futuros. Esta imagen positiva no sólo debe basarse en consignas publicitarias, sino que por el contrario debe estar construida sobre la base de acciones concretas en materia de Recursos Humanos. La certificación de que una empresa desarrolla su proceso de evaluación de acuerdo a a la norma ISO 10667supone una importante advertencia al mercado de trabajo: aquí los sistemas de selección, promoción, planes de sucesión, etc., se llevan a cabo de acuerdo con criterios objetivos y de manera consecuente y transparente, velando por las buenas prácticas en materia de Evaluación.
Mejora continua: Mejora de procesos, reducción de costes e innovación
Constantemente se habla de la necesidad de que Recursos Humanos participe de la estrategia de la Compañía, y forme parte del Comité de Dirección únicamente con ese objetivo, y así poder aportar valor añadido desde su función. Desde este punto de vista, la mejora continua debe ser un objetivo permanente del área de Recursos Humanos, porque sólo así tendremos capacidad para anticiparnos a las necesidades del negocio. Su política, actividades y procedimientos de Evaluación deben permanecer alineados con la estrategia de la Compañía.
Trabajar desde una perspectiva de la calidad nos permitirá trazar un conjunto de procesos de carácter acumulativo: cuanto más se realizan, mayor capacidad de adquiere para realizarlos de nuevo, y la consecuencia es que el área de Evaluación acelerará el ritmo de mejora. En unos casos esta mejora será incremental, y estará basada en eliminar debilidades en el servicio, pero en otros casos se producirá una ruptura que nos llevará a la incorporación de un elemento nuevo. Estaremos entonces mejorando procesos, reduciendo costes e innovando. Llegado este punto, debemos destacar que aunque la norma no trata específicamente técnicas para la medición, el trabajo sobre los procesos de evaluación conducirá inexorablemente a una búsqueda de las técnicas más adecuadas.
Homogeneidad de criterios de calidad de acuerdo con una norma internacional
Vivimos en un mundo globalizado en el que, cada vez es más frecuente la flexibilidad geográfica worldwide por parte de los profesionales. Cada vez es más habitual llevar a cabo procesos de búsqueda de profesionales para determinadas áreas geográficas en el que el origen o nacionalidad del profesional buscado es algo totalmente secundario. Las grandes corporaciones poseen centros de trabajo repartidos por todo el mundo, y su Dirección de Recursos Humanos se encuentra ante el reto de gestionar un numeroso grupo de profesionales caracterizado por la multiculturalidad. Una gestión efectiva en estos casos conlleva la descentralización y, en este punto, es preciso garantizar la calidad e nuestros procesos de Evaluación, independientemente del lugar geográfico en el que se lleva a cabo.
Como conclusión, y desde la posición particular de Recursos Humanos y la gestión de personas, la ISO 10667 es una herramienta imprescindible para conseguir optimizar la gestión, y puede suponer un importante paso para la buena práctica de la evaluación de personas en contextos laborales y organizacionales. Así, creemos que contribuirá a que entidades reguladoras, otros organismos y la sociedad en general tengan más confianza en los procesos de evaluación de personas en el contexto organizacional.
Psicotec y la norma ISO 10667
Desde que Psicotec, a través del Profesor D. José Muñiz, tuvo conocimiento de la existencia de la Norma ISO 10667, no ha cejado en su empeño de darla a conocer en el ámbito profesional, sobre todo a través de los que deben ser sus máximos valedores: los profesionales de Recursos Humanos. Así, han sido diversas las convocatorias realizadas tanto en Iberia como en Latinoamérica, habiendo logrado en cada uno de los eventos realizados una excelente acogida por parte de esto profesionales.
Psicotec, como Consultora pionera y primera de habla hispana en haberse certificado, realiza con frecuencia cursos orientativos sobre la norma, la cual considera de máximo interés actual.